Braian Oroná pasó de formar parte del equipo de seguridad del exmandatario bonaerense a ser el principal sospechoso del asalto frustrado. Los investigadores analizan su historial y su situación económica.

La investigación por el intento de robo a la casa de Daniel Scioli en Villa La Ñata avanza con nuevos elementos que refuerzan la hipótesis de los investigadores: el supuesto líder de la banda conocía a la perfección la propiedad porque había sido custodio del exgobernador bonaerense.
El principal acusado es Braian Oroná, un exefectivo de la Policía Bonaerense de 36 años que integró el equipo de seguridad de Scioli hace aproximadamente once años y que hoy permanece detenido por orden del fiscal Cosme Iribarren, a cargo de la causa.
Para la Justicia, ese vínculo previo no sería un dato menor. Los investigadores sospechan que el hombre conservaba información sobre la vivienda y que ese conocimiento pudo haber sido determinante para planificar el golpe frustrado ocurrido durante la madrugada del miércoles, cuando cuatro delincuentes armados ingresaron al predio mientras Scioli descansaba junto a su familia.
La hipótesis que maneja la fiscalía sostiene que el excustodio sabía cómo ingresar al inmueble y tendría conocimiento de dónde se guardaba dinero dentro de la propiedad.
Las cámaras de seguridad registraron a los delincuentes descendiendo de un Peugeot 207 y dirigiéndose directamente hacia el buzón ubicado junto al portón principal, donde se encontraba el mecanismo para abrir el acceso al predio.
Sin embargo, el plan se frustró cuando el personal de custodia detectó la maniobra y enfrentó a los intrusos antes de que pudieran llegar hasta la vivienda principal.
Se negó a declarar y esperan una pericia clave
Tras ser detenido, Oroná optó por no declarar ante el fiscal Iribarren.
En cambio, el segundo detenido, Santiago Grandicelli, sí prestó declaración, aunque no logró explicar por qué durante los allanamientos aparecieron en su vivienda prendas de vestir y una máscara de payaso similares a las utilizadas por los delincuentes durante el intento de asalto.
Ahora la expectativa de los investigadores está puesta en el análisis de los teléfonos celulares secuestrados a ambos acusados.
La extracción de la información almacenada en esos dispositivos será realizada esta semana y podría aportar conversaciones, ubicaciones o contactos que permitan identificar al resto de la banda, integrada por al menos cuatro personas.
La investigación también se concentra en un hombre que, minutos después del fallido robo, llegó a un club náutico cercano a la casa de Scioli y solicitó conectarse al servicio de wifi.
Ese episodio ocurrió alrededor de las 3.40 de la madrugada y despertó el interés de los investigadores, que ahora buscan rastrear el dispositivo utilizado para determinar si corresponde a uno de los sospechosos que continúa prófugo.
La Policía Federal y efectivos de la Superintendencia AMBA Norte trabajan sobre esa evidencia, considerada una de las pistas más firmes para reconstruir la fuga de la banda.
Por qué fue expulsado de la Policía Bonaerense
Mientras avanza la causa también comenzaron a conocerse detalles sobre el pasado de Oroná.
De acuerdo con los registros incorporados al expediente, desarrolló buena parte de su carrera dentro de la División Custodia de la Policía Bonaerense y continuó vinculado a esa dependencia hasta fines del año pasado.
Los informes previsionales indican que dejó de percibir haberes del Ministerio de Seguridad bonaerense en diciembre de 2025.
Según trascendió, una causa por violencia de género habría motivado su salida definitiva de la fuerza.
Deudas millonarias
Otro de los aspectos que analiza la Justicia es la situación financiera del expolicía.
Los registros comerciales lo ubican como un deudor de alto riesgo, con obligaciones impagas cercanas a los 4 millones de pesos entre bancos y entidades financieras.
Los investigadores





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