Salvador Muñoz, presidente de Salvita, cuestionó que el Gobierno elimine una barrera sanitaria para un mercado que representa apenas el 1,3% del consumo argentino. Advirtió que una enfermedad podría comprometer años de inversión y el crecimiento de la producción en el norte.

La desregulación del ingreso de bananas a Salta y Jujuy tendría un impacto comercial mínimo, pero podría generar una consecuencia sanitaria difícil de revertir. El mercado de ambas provincias representa apenas entre el 1,2% y el 1,3% del consumo nacional, según advirtió el presidente de Salvita, Salvador Muñoz.
El empresario cuestionó que Nación haya eliminado una barrera sanitaria construida durante años para proteger las plantaciones del norte.
“¿Por el 1,2% o el 1,3% del consumo vamos a voltear una barrera sanitaria?”, planteó Muñoz, quien consideró que los funcionarios interpretaron el control como una restricción comercial sin evaluar su función preventiva.
La consecuencia, advirtió, no sería únicamente una mayor competencia con la banana importada. El principal riesgo es el ingreso de enfermedades capaces de afectar plantaciones completas y frenar una actividad que todavía tiene margen para duplicar su producción nacional.





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