El felino llegó a un refugio de Estados Unidos con una lesión en la columna y sin poder desplazarse. Su historia se viralizó y una persona creó un dispositivo personalizado que le permitió recuperar movilidad.

Gelato llegó al refugio Cincinnati Animal CARE (CAC) con una lesión en la columna vertebral que le impedía sostenerse en pie y caminar. Sin embargo, su historia se viralizó en redes sociales y terminó con una solución inesperada: le ofrecieron una silla de ruedas personalizada impresa en 3D que le devolvió la movilidad.
El pequeño gato había sido rescatado de la calle junto a otros cuatro felinos. Los estudios veterinarios determinaron que conservaba sensibilidad y cierto movimiento en sus patas traseras, pero no podía desplazarse por sus propios medios.
El principal desafío era su tamaño. Ninguna de las sillas de ruedas disponibles en el refugio se adaptaba a su cuerpo, por lo que el equipo veterinario tuvo que improvisar una primera solución.
De un arnés casero a una silla de ruedas personalizada
Mallory Smith, técnica veterinaria del refugio, fabricó un dispositivo artesanal con cartón, reglas de plástico, cinta adhesiva y ruedas de juguetes Hot Wheels para que Gelato pudiera moverse.
La imagen del pequeño felino utilizando ese particular arnés llamó la atención en redes sociales y permitió que apareciera una nueva oportunidad.
Una persona de la comunidad se ofreció a fabricar una silla de ruedas especialmente diseñada para él mediante impresión 3D. El dispositivo fue creado tomando las medidas exactas del animal y tardó aproximadamente dos horas en estar listo.
Según explicó Smith, la nueva estructura es más resistente que la anterior y tiene la ventaja de poder ajustarse a medida que Gelato siga creciendo.
“Gracias a todos los que compartieron y ayudaron a difundir la historia de Gelato. Sus publicaciones realmente hacen la diferencia y nos ayudan a llegar a las personas que pueden ayudar a animales como él”, escribió el refugio al anunciar la noticia.
La recuperación de Gelato
Desde el refugio señalaron que el pequeño ya logró mantenerse parado durante algunos momentos sin asistencia, aunque todavía no puede caminar ni correr.
Los veterinarios mantienen expectativas positivas y creen que en pocas semanas podría estar listo para ser adoptado por una familia definitiva. Incluso no descartan que, con el tiempo, pueda dejar de necesitar el dispositivo.

La historia del felino generó una ola de mensajes de apoyo en redes sociales, donde miles de usuarios celebraron su evolución y destacaron el trabajo del equipo que buscó alternativas para mejorar su calidad de vida.





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