Del aula al territorio, cómo Ganfeng Lithium Latinoamérica apuesta a formar nuevos perfiles para la minería

La formación minera no termina en el aula. Para quienes se preparan para ingresar a la industria, conocer un proyecto por dentro, atravesar sus procedimientos y compartir una jornada de trabajo con equipos profesionales puede convertirse en una experiencia decisiva. Rodrigo Saravia, jefe de Relaciones Comunitarias de Ganfeng Lithium Latinoamérica, contó cómo la empresa viene articulando con instituciones educativas para acercar a estudiantes salteños a esa experiencia y, al mismo tiempo, preparar perfiles vinculados con las necesidades actuales de la actividad.

El punto de partida de la entrevista fue una iniciativa que tuvo lugar días atrás y que combina dos herramientas de formación. Por un lado, las prácticas profesionalizantes 2026, que incorporarán a 30 estudiantes de escuelas técnicas de El Bordo, General Güemes y San Antonio de los Cobres. Por otro, una especialización en análisis de salmuera de litio, destinada a 20 estudiantes de tecnicaturas superiores de Vaqueros, Metán, Salvador Mazza y General Güemes.

En total, serán 50 estudiantes los que participarán de estas instancias formativas. La especialización tendrá una duración de seis meses, mientras que las prácticas profesionalizantes se extenderán durante tres meses y se desarrollarán tanto en Proyecto Mariana como en la planta de General Güemes.

Para Saravia, el valor de la propuesta está justamente en llevar la formación a escenarios reales. Los estudiantes atraviesan instancias de capacitación, estudios preocupacionales, inducción y reciben la indumentaria de trabajo, además de incorporarse a las dinámicas propias de los proyectos.

Es una experiencia real y sumamente enriquecedora para ellos”, destacó.

La particularidad de estas prácticas está también en el contexto en el que se desarrollan. Los jóvenes que participan deben trasladarse a los proyectos y, en algunos casos, permanecer durante 14 días fuera de sus hogares, cumpliendo una jornada laboral de 8 a 17.

Viven una experiencia total como si fueran un empleado más de Ganfeng”, explicó Saravia.

La propuesta busca así acercar a los estudiantes a una realidad que difícilmente puede reproducirse dentro de un aula. Compartir espacios laborales, conocer equipos, incorporar protocolos de seguridad y experimentar las dinámicas de una operación minera permite que la formación técnica adquiera otra dimensión.

Creo que las prácticas profesionales en otros sectores es mucho ir y volver a la casa. Esto es totalmente distinto”, señaló Saravia, quien consideró que esa experiencia constituye una instancia formativa especialmente valiosa para quienes están dando sus primeros pasos profesionales.

Formación que responde a las necesidades de la industria

La iniciativa no nació de manera aislada. Según explicó Saravia, Ganfeng mantiene un convenio marco con el Ministerio de Educación desde 2022, a partir del cual desarrolla capacitaciones, talleres y especializaciones junto con distintas instituciones educativas.

Las prácticas profesionalizantes forman parte de una política que la empresa sostiene desde 2023 y que fue incorporando progresivamente nuevas instituciones.

El enfoque también fue cambiando de acuerdo con la etapa de desarrollo de los proyectos. Saravia explicó que anteriormente las capacitaciones estaban más vinculadas con oficios, mientras que actualmente la empresa necesita perfiles específicos asociados a una etapa más operativa.

Ahora son cuestiones mucho más específicas porque nosotros hoy nos encontramos en una etapa mucho más operativa de producción, entonces los perfiles que nosotros requerimos son otros”, explicó.

En ese sentido, la especialización en análisis de salmuera responde a una necesidad concreta que excede incluso a una única empresa. “Hoy lo necesitamos no tan sólo para Ganfeng, eso es importante remarcar, que también hay distintas empresas hoy que requieren estos tipos de perfiles”, sostuvo.

La articulación entre empresa, Estado e instituciones educativas aparece así como una herramienta para anticiparse a esas demandas y generar capacidades locales antes de que las oportunidades laborales lleguen.

Una política que busca dejar capacidades

Para Saravia, el trabajo de Relaciones Comunitarias no puede limitarse a acciones puntuales ni a respuestas inmediatas frente a determinadas necesidades. El objetivo es construir capacidades que permanezcan en los territorios.

Las donaciones no se sostienen en el tiempo”, afirmó al explicar por qué la empresa prioriza líneas de trabajo vinculadas con educación, desarrollo de proveedores locales, empleabilidad y otros ejes de largo plazo.

La idea, explicó, es que el impacto pueda continuar incluso cuando cambien las etapas de un proyecto. “Dejar otras bases, las bases de educación, el tema de desarrollo de proveedores locales, que son las principales acciones que van a sostener y que van a perdurar en el tiempo”, planteó.

Educación, producción y comunidad

Dentro de esa agenda, la educación constituye uno de los principales ejes, pero convive con otras líneas de acción. El área trabaja también en desarrollo de proveedores locales, empleabilidad, patrimonio cultural y extensión rural.

Con las prácticas profesionalizantes y la especialización ya en marcha, la agenda de Relaciones Comunitarias de Ganfeng continúa durante el segundo semestre con nuevas capacitaciones, acciones de extensión rural, trabajo con proveedores, actividades vinculadas al patrimonio cultural y monitoreos ambientales participativos.

La apuesta, en definitiva, es que el vínculo entre minería, educación y comunidad pueda construirse antes de que aparezcan las demandas concretas y que las oportunidades que genere la actividad encuentren a los territorios preparados para aprovecharlas.

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