Entre los imputados se encuentra la jefa de vigilancia y tratamiento de la unidad carcelaria bonaerense, Daiana Belén Balmaceda, quien hostigaba a las mujeres e instaba a sus subalternos a cometer vejaciones.

En el marco de una denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), 15 penitenciarios fueron detenidos por ejercer actos de torturas, violaciones y violencia dentro de la cárcel bonaerense de Magdalena.
La causa se inició a principios del mes de junio pasado, en manos del fiscal platense, Álvaro Garganta, con la colaboración del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y del Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
En el expediente, quedaron asentados los actos en contra de las reclusas, como parte de las declaraciones de las propias víctimas, quienes coincidieron en los tormentos y vejaciones a los que eran sometidas dentro de la institución carcelaria.
Tras los testimonios, la fiscalía requirió el arresto de los 15 sospechosos y una redada en el penal, la Unidad N°51 del SPB. Entre los detenidos se encuentra la propia jefa de vigilancia y tratamiento del penal, Daiana Belén Balmaceda.
La mujer, con el rango de alcaide mayor, estuvo a cargo del operativo de represión que terminó en las supuestas torturas y abusos contra las reclusas. Con frases como “Besame las botas”, o “Las quiero a todas ataditas”, la funcionaria ejercía violencia psicológica y física contra las mujeres que debía resguardar.
Fue la Policía Federal (PFA) quien estuvo a cargo de la detención de los 15 imputados por los delitos de tortura y abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante, y agravado por el rol de funcionario de una fuerza de seguridad.





Deja un comentario