EVANGELIO DEL DÍA🌾
Sábado 05 de Septiembre de 2026
Lucas 6, 1-5
Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían.
Algunos fariseos les dijeron: «¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?»
Jesús les respondió: «¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que solo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros?»
Después les dijo: «El Hijo del hombre es dueño del sábado».
Palabra del Señor
MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 6, 1-5:
💫Estructuralismo
- Atravesó:
Esto refiere el caminar de tu vida. Atravesar y seguir, como lo hace Jesús en el evangelio de hoy, aunque te cueste. En esto tenés dos grandes enemigos que pueden complicarte la vida o el seguir. Ambos están dentro de vos: la depresión y la ansiedad sofocante. La ansiedad sofocante es aquella ansiedad que paraliza, la que te llena de temor, te lleva a fantasear, imaginarte cosas que no son y empezar a sacar conclusiones cerrándote en ellas. Sí, esa persona que está tan ansiosa que, si aparece el superior, la superiora o tu mamá, tu papá o tu esposa, te llenas de nervios y hasta incluso empezás a sacar conclusiones como “Ves, mira cómo me ha mirado, seguro que me quiere decir esto y no me lo dice”. Eso mata tu vida y lleva a olvidarte de vos como ser libre y con el proyecto de ser feliz. Por otra parte, está la depresión, la cual es distinta a la tristeza (psicológicamente se dice que hay que esperar dos semanas para que podamos hablar de depresión), ya que es un entristecerse sin motivos y cerrarse en un mundo de negatividad. Esto también rompe tu mirada a la vida, que te hace vivir en un bajoneo. Ambos son extremos, que te los presento, pueden tocar tu vida y estar a la puerta de tu corazón. Por eso, cautela, cuidado. Cuida la oración y los sacramentos que te van a ayudar a vencerlos.
- No está permitido:
Es lo que te hablaba recién: podés caer con la religión en algo estructurado o fanaticoide, en donde llegas a usar a Dios para tu propia estructura, ansiedad o depresión. No te cierres a lo nuevo y aprende a solucionar tus necesidades pidiendo ayuda y sabiendo que siempre estaremos necesitados del otro. Jesús te invita a vivir la vida y a ser normal, natural y estructurado, pero no al límite, porque cuando caes en un estructuralismo de vida ahí ya se complica un poco. Hoy Dios te propone solucionar tu hambre, tus necesidades. Pero para eso hay que aprender a decir en qué estás necesitado y en qué querés cambiar.
- No se puede:
Podemos caer en la tentación de ser como policías o aduaneros, a donde todo lo remitimos al “se puede” o “no se puede”, y miramos incluso a los que nos rodean desde ahí: “este sí esta bien, este está mal, con este me junto, con este no, este es pecador, este no lo es”. Ser de Dios implica caminar en la libertad y saber uno mismo asumir sus límites y sus necesidades, sin tener de estar dependiendo de una policía o un policía que te diga a esto sí y a esto no. Cuando ya conoces tus límites , eso se llama madurez de vida. Comprender hasta dónde puedo y hasta dónde no, lo que yo puedo y lo que no puedo, eso es ser libre, eso es ser maduro, asumiendo un camino de vida, siendo simplemente vos, siendo simplemente yo. Algo bueno está por venir.





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