Pese al encarecimiento del crédito por la suba de tasas de la Fed, analistas proyectan que Argentina podrá cumplir con sus vencimientos en dólares mediante esquemas alternativos y reservas
La suba de tasas de la Fed volvió a encarecer el crédito para la Argentina y, ante esto, el mercado analiza el programa de financiamiento del Gobierno presentado en el Presupuesto 2027. Sin embargo, consultoras y analistas de la city coinciden en que los vencimientos en moneda extranjera están garantizados, aunque eso suponga algunos desafíos y ajustes de cara al próximo año.
“Aunque el ciclo de subas de tasas de la Fed era largamente esperado, no por eso deja de ser negativo para Argentina. Como siempre, el fortalecimiento del dólar a nivel global y la salida de capitales son riesgos relevantes para las economías emergentes, incluso cuando los controles cambiarios limitan su impacto. No obstante, en el caso de Argentina, el impacto más relevante es el aumento de la tasa libre de riesgo”, aseguraron esta semana desde Facimex.
Desde 1816 también analizaron esta semana el impacto de las condiciones externas a nivel local: “La suba del riesgo país por encima de los 500 puntos básicos y la tasa libre de riesgo volando a la zona del 5% anual hicieron que los Globales argentinos largos vuelvan a rendir dos dígitos por primera vez desde principios de abril. Esto dificulta emitir deuda offshore, mientras que el AO29, también en 10% TNA -pero contra MEP-, limita las emisiones locales”.
“Una suba de la tasa libre de riesgo limita el acceso de Argentina al mercado global, restando grados de libertad al programa financiero”, aseguraron los expertos de Facimex, quienes también especificaron que las condiciones financieras actuales son consistentes con un costo de financiamiento de doble dígito, lo que limita el margen para emitir deuda en el exterior si el Gobierno lo necesita.
A su turno, desde Estudios Económicos de Banco Provincia coincidieron en señalar que el cambio en la política de la Fed llevaría capitales desde los países emergentes hacia Estados Unidos, lo que genera una reducción de la oferta de financiamiento para los primeros. “Mientras que a principios de año las emisiones de países emergentes eran un 25% mayores que el promedio de los últimos diez años, el escenario se revirtió en marzo y, en el acumulado a septiembre, están un 10% por debajo”, especificaron.

Ante esto, cabe preguntarse si el programa financiero de 2027 podría cumplirse. La respuesta desde la city llega de forma unánime: sí, a pesar de que la emisión de deuda podría estar limitada. “Los pagos de deuda pública en moneda extranjera de 2027 –u$s21.400 millones, si sumamos todos los Globales y Bonares en manos privadas, los pagos netos al FMI y todos los Bopreales residuales, lo que implica asumir que no terminan usándose para impuestos- no tienen riesgo alguno”, agregaron desde 1816.
Incluso en el escenario más pesimista, el MECON podría conseguir financiamiento alternativo y/o avanzar con privatizaciones y, en última instancia, los vencimientos se pagarían con las reservas del Banco Central. Según cálculos de 1816, las reservas netas suman actualmente u$s11.300 millones, mientras que las reservas “usables” -todas las reservas brutas menos el tramo no activado del swap chino- llegan a u$s36.000 millones.
Los desafíos que tiene hacia adelante el tándem MECON-BCRA
Desde Facimex sostienen que el escenario base para 2027 asume que el Gobierno refinanciará los vencimientos de capital de la deuda de mercado en moneda extranjera. Esta semana, el Gobierno reveló, a través del Presupuesto 2027, que el grueso de la refinanciación se instrumentará mediante la emisión de Bonares por un total de $19,1 billones, equivalentes a unos u$s11.000 millones.
“Es un objetivo desafiante para un año electoral, especialmente considerando la magnitud del mercado local. Por eso, no descartamos que el Gobierno recurra a fuentes alternativas de financiamiento, frente en el que mostró gran capacidad durante los últimos años con los repos y los préstamos garantizados, además del swap del Tesoro norteamericano y el histórico respaldo del FMI”, ampliaron.
Por su parte, desde 1816 aportaron que, de cara a 2027, poder financiarse en dólares -localmente o en el mercado internacional- y seguir comprando en el MLC será fundamental, pero por otros dos motivos: porque determinará el “poder de fuego” del Gobierno en 2027 para controlar el mercado spot si se pone nervioso y porque, en 2028, entre el Tesoro y el BCRA deberán pagar u$s27.800 millones a privados y al FMI. Cuantas más reservas haya en diciembre de 2027, mayor margen de maniobra tendrá la siguiente administración si no tiene abierto el mercado durante su primer año.
“Si bien el mercado tiene dudas sobre la política, piensa que, con altísima probabilidad, la deuda de 2028 se pagará. No sabemos cuánto de eso se explica porque los inversores confían mucho en la reelección de Milei y cuánto porque piensan que, incluso ganando una administración menos market friendly, los fundamentos de Argentina serán tan buenos que continuará sirviéndose la deuda”, finalizaron desde 1816.





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