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EVANGELIO DEL DÍA🌾
septiembre de 2026
Lucas 9, 1-6
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: «No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando el Evangelio y curando en todas partes.
Palabra del Señor
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 9, 1-6: Les dio autoridad
- Convocó: Creo que todos somos muy buenos, y hasta tenemos un doctorado en encontrar la falla de los demás, las falencias y en lo que el otro no es bueno. Pero se necesita mucha madurez y apertura mental para poder reconocer y valorar las cosas buenas que tienen las otras personas, aunque incluso no las queramos.
- Proclamar: Una vida dedicada al qué dirán es una vida dedicada al pecado. Aunque algunos lo disfracen de “cuidar el testimonio”. Es lo que conocemos como falso testimonio y en la vida espiritual esto puede ser una prisión eterna, un fingir. En lugar de reconocer debilidades estamos fingiendo un personaje. Pero no podemos poner filtro a nuestros fracasos, porque Dios nos conoce. Pero lo que debemos proclamar es que Dios mira el corazón, que podemos engañar a todo el mundo, pero Dios mira el corazón, a Él no lo podemos engañar. Y cuando nos convertimos en el ser que debimos ser, somos librados del ser que aparentamos ser. Dios no puede bendecir lo que pretendemos ser, porque Dios nunca bendecirá una escenografía. Cuando Dios nos habla de un corazón limpio no habla de un corazón que no tiene pecado, sino de un corazón sincero. Dios siempre va a preferir el quebranto genuino ad la espiritualidad fingida. Este también es hoy el flagelo de las redes sociales en donde nos mostramos felices y hasta nos vamos a buscar la foto y a alimentar las apariencias. Cuando vivimos del “modo avatar” ya no proclamamos a Dios en nuestras vidas, sino una vida de dioses que no existe.
- Partir: La clave de esto es sanar desde la verdad y saberse sincero con uno para ayudar al otro, porque la vida religiosa no se reduce a cumplir normas, sino a entender al otro y acompañarlo desde sus heridas y no ocultar nuestras heridas para lastimar a otros. Ser evangelizadores no es ser sometedores, ser anunciadores no es ser anormales, ser discípulos no es ser perfectos, ser cristianos es dejar que viva Cristo en uno. Algo bueno está por venir.





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