Granja Tres Arroyos agrava su crisis con piquetes en Pilar, despidos y concurso preventivo

Operarios despedidos acampan en la planta de La Lonja y reclaman sin sueldos e indemnizaciones. La firma debe $46.000 millones en salarios y aportes

La situación crítica que atraviesa Granja Tres Arroyos no deja de agravarse y los conflictos ganan presencia mientras sigue en la indefinición el destino comercial de la avícola. En línea con eso, la tensión operativa y social en la planta de Pinazo en La Lonja, en el partido de Pilar, alcanzó un punto crítico. En el marco del ajuste que atraviesa la compañía, un grupo de 50 trabajadores cesanteados inició un acampe e impidió el paso de camiones desde horas del jueves. Sin embargo, tras ese piquete de huelga, se alcanzó una tregua temporal y el ingreso de los transportes comenzó a efectuarse de manera parcial ya durante este viernes. En el sector avícola afirman que la medida previa reflejó la crudeza del conflicto: de 10.000 pollos varados por más de 24 horas en los vehículos de carga, alrededor de 2.000 murieron por falta de alimento y agua.

Para destrabar el acceso y permitir el paso de los insumos de faena, los trabajadores despedidos fijaron condiciones. Así, el pacto estableció la «liberación» de un primer camión a cambio de una transferencia a cuenta de $300.000 para los cesanteados, mientras que un segundo transporte quedó retenido en el portón como garantía hasta que dicho pago se haga efectivo.

Tensión en los portones y tregua condicionada

Desde el sector de los empleados en funciones, el representante gremial Diego Figueroa explicó los detalles de la negociación.

«El arreglo ahora es que pase un camión, un camión queda afuera de garantía para que después la plata se le va a dar a las 8.30, 9 de la mañana, le van a transferir a los muchachos. Se les van a pagar $300.000 y después de eso va a quedar un camión afuera de garantía y vamos a tratar más o menos de que se alivianen un poco las cosas», declaró.

Figueroa precisó que en la planta permanecen algo más de 100 operarios en actividad y unos 30 despedidos en el portón.

«La idea de nosotros es que cobren su plata y que tratemos de llegar a una solución. A lo que nosotros apuntamos es que reintegren a toda la gente y la que no, bueno, que se le pague lo que corresponde», agregó.

Sobre las causas de la crisis, el delegado señaló que «hay fábricas que cerraron, el país está mal. Entran pollos de Brasil…».

Denuncian que no se respetó la conciliación

Los exempleados denuncian que la firma desoyó la conciliación obligatoria dictada el 5 de septiembre por el Ministerio de Trabajo bonaerense.

La medida, fijada por 15 días hábiles con opción de prórroga hasta el 1° de octubre, ordenaba retrotraer las cesantías de 1.200 trabajadores sumando las plantas de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría. Pese al dictamen, la firma prohibió la entrada a los cesanteados.

Ariel, operario de 35 años con 15 de antigüedad y dos hijos, describió el trasfondo del reclamo: «Nosotros vinimos a cortar porque tenemos abandono de la fábrica desde hace 4 meses, estaban pagando cuotas de $40.000, no nos daban mercadería, nada, y nos terminaron totalmente de abandonar».

Además, el exempleado denunció maniobras de coerción por parte del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).

«No hay indemnizaciones, no respetaron la conciliación obligatoria. Lo que hubo hoy, más allá de que es un arreglo, fue un apriete del sindicato que nos abandonó. Se acercó uno de los representantes sindicales con 20 personas más y lo que sentimos fue un apriete que tuvieron que salir nuestros compañeros a defendernos», afirmó.

La falta de pago abarca hasta ocho quincenas vencidas más el aguinaldo, señalaron en el acampe junto a la planta de Pilar.

Gabriel Ramírez, despedido tras 17 años de servicio, detalló el impacto personal del corte de ingresos: «Cinco meses atrás uno podía pagar la tarjeta, de repente no me pagaron más y debo tarjeta, el banco me llama todo el día. Me cortaron la luz, el gas, estoy enfermo del corazón, no tengo para las pastillas. Tengo tres stent, tomo 8 pastillas por día y ya se me están acabando».

El expediente judicial y las deudas en el concurso

El conflicto escala mientras Granja Tres Arroyos tramita su concurso preventivo en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°21.

La avícola declaró un pasivo de $536.000 millones con más de 4.800 acreedores, mientras la deuda laboral y previsional asciende a 46.000 millones de pesos.

En las audiencias trascendió que la empresa intentó saldar salarios caídos con producto propio. «Les están dando dos pollos por día y les quieren cancelar la deuda que tienen desde mayo con pollos», revelaron operarios.

A pesar del ingreso parcial de camiones, el Ministerio de Trabajo resolvió evaluar este viernes si renueva la conciliación obligatoria y si aplica sanciones a la empresa por haber impedido el reingreso de los despedidos.

f:IProfesional

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