Dólar 2027: qué recursos dice tener el Gobierno para contener una corrida y qué cuestionan los economistas

Javier Milei y Luis Caputo hablaron de un respaldo de hasta US$75.000 millones para afrontar una eventual presión cambiaria antes de las elecciones presidenciales. La cifra incluye reservas, swaps y operaciones de dólar futuro.

Dos hombres sonriendo para la cámara, uno con una gorra y chaleco oscuro, y el otro con cabello rizado y una chaqueta de cuero, en un entorno interior.

El Gobierno comenzó a delinear su estrategia para enfrentar una eventual presión sobre el dólar durante el año electoral de 2027. En las últimas semanas, Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, destacaron que la Argentina cuenta con distintos instrumentos que, en conjunto, podrían alcanzar los US$75.000 millones.

La cifra fue presentada por el Gobierno como una señal de respaldo frente a una eventual dolarización de carteras antes de los comicios. Sin embargo, el monto generó cuestionamientos entre economistas y analistas financieros, que señalan que los instrumentos incluidos en ese cálculo no tienen todos el mismo nivel de disponibilidad.

El esquema contempla US$20.000 millones en compras de reservas, otros US$20.000 millones correspondientes al swap con Estados Unidos, US$20.000 millones del acuerdo con China y otros US$15.000 millones vinculados con operaciones en el mercado de dólar futuro.

Qué incluye el respaldo de US$75.000 millones

La primera parte del cálculo corresponde a las reservas que el Gobierno espera acumular. Caputo estimó que el Banco Central podría sumar unos US$20.000 millones, aunque aclaró que se trata de una estimación y que el monto podría ser mayor.

A esa cifra se agregan los swaps con China y Estados Unidos. Se trata de acuerdos de intercambio de monedas entre bancos centrales que pueden constituir una fuente de liquidez, pero cuya utilización depende de las condiciones previstas en cada convenio y de las decisiones políticas necesarias para activarlos.

El cuarto componente es el mercado de futuros. El Gobierno calcula que podría contar con unos US$15.000 millones de capacidad de intervención mediante esos contratos para actuar frente a movimientos del tipo de cambio.

La suma de esos cuatro instrumentos es la que lleva al número de US$75.000 millones mencionado por Milei y Caputo.

La principal discusión: cuánto dinero está realmente disponible

El debate entre los especialistas no pasa solamente por la suma de los instrumentos, sino por la posibilidad concreta de utilizarlos ante una situación de tensión cambiaria.

La consultora EcoGo, dirigida por Marina Dal Poggetto, estimó, en diálogo con Infobae, que el poder de intervención sería considerablemente menor. Según su cálculo, llegaría a unos US$25.000 millones sin considerar una eventual línea de liquidez de Estados Unidos y a aproximadamente US$45.000 millones si esa asistencia estuviera habilitada.

EcoGo también cuestionó algunos de los componentes utilizados por el Gobierno para llegar a los US$75.000 millones. Según el análisis citado por Infobae, de los cerca de US$14.500 millones acumulados por el Banco Central quedarían unos US$8.000 millones en reservas después de determinadas operaciones y pagos.

Respecto del swap con China, la consultora calculó que alrededor de US$8.000 millones podrían transformarse en liquidez. También señaló una diferencia en el cálculo de los futuros: el límite de intervención acordado con el Fondo Monetario Internacional sería de US$9.000 millones y no de US$15.000 millones.

Qué dicen los analistas sobre una eventual corrida cambiaria

El analista financiero Christian Buteler sostuvo que el Gobierno está sobrestimando la cantidad de dólares de los que dispone. Según su interpretación, parte de los recursos solamente podría utilizarse si el tipo de cambio alcanza determinados niveles dentro del esquema de bandas.

Buteler también cuestionó que se consideren las exportaciones como dólares ya disponibles para intervenir en el mercado. “Las exportaciones no son dólares del Gobierno”, sostuvo, y explicó que el Banco Central debería comprar esas divisas a cambio de pesos.

Una mirada diferente planteó María Castiglioni Cotter, directora de C&T Asesores Económicos. La economista consideró que los swaps constituyen herramientas que eventualmente pueden utilizarse y destacó además la perspectiva de mayores exportaciones y de un superávit comercial.

Castiglioni Cotter señaló que la discusión central pasa por hasta dónde podría llegar la demanda de dólares en un escenario electoral y destacó la importancia del equilibrio fiscal para contener esa presión.

Por su parte, Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que el Gobierno comenzó a prepararse para 2027 mediante la acumulación de reservas y la reducción de su posición vendida en futuros. De todos modos, afirmó que hablar de un poder de fuego de US$75.000 millones “parece exagerado”.

Piccardo también planteó que la disponibilidad de los swaps no es automática y que, para utilizarlos como herramienta de intervención, sería necesario contar con las autorizaciones correspondientes.

El otro frente: las reservas y los vencimientos de deuda

Otro elemento que puede modificar el margen de intervención es el programa financiero del Gobierno. Si el Tesoro necesita utilizar reservas para afrontar compromisos de deuda o si no consigue el financiamiento previsto, una parte de las divisas acumuladas podría dejar de estar disponible para intervenir sobre el mercado cambiario.

En ese sentido, Piccardo advirtió sobre la posibilidad de que el Gobierno tenga dificultades para colocar los bonos en dólares previstos para obtener financiamiento. Si esos recursos no ingresaran, las reservas podrían adquirir mayor importancia para afrontar vencimientos y, por lo tanto, reducir el margen disponible para una eventual intervención sobre el dólar.

El economista de Econviews Alejandro Giacoia también puso el foco en los swaps. Según explicó, tanto el acuerdo con China como el de Estados Unidos están condicionados por decisiones políticas vinculadas con su eventual utilización.

Giacoia consideró que la asistencia estadounidense podría tener mayores posibilidades de activarse, aunque manifestó dudas sobre que pudiera alcanzar un monto tan elevado.

La estrategia del Gobierno de cara a 2027

La discusión sobre los US$75.000 millones se relaciona con otro cálculo que hizo Caputo sobre el comportamiento de los ahorristas antes de las elecciones.

El ministro estimó que una eventual dolarización adicional de carteras podría alcanzar los US$7.000 millones. Frente a ese escenario, proyectó ingresos superiores a US$9.000 millones provenientes de inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y de una mejora en la balanza comercial.

La estrategia oficial apunta así a llegar a las elecciones de 2027 con un esquema cambiario que pueda responder a una mayor demanda de dólares, mientras el Gobierno busca acumular reservas y sostener el equilibrio fiscal.

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