El cirujano comenzó a declarar en el juicio por las presuntas lesiones graves de cinco mujeres y la muerte de Cristian Zárate. Cuestionó el informe del Cuerpo Médico Forense y negó que el PMMA pueda provocar insuficiencia cardíaca.

Aníbal Lotocki comenzó a declarar este miércoles ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17 de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del segundo juicio que enfrenta por las presuntas lesiones graves provocadas a cinco mujeres y por la muerte de Cristian Zárate.
Durante su exposición, el cirujano centró buena parte de su defensa en el uso del metacrilato o PMMA, sustancia que fue utilizada en distintos tratamientos estéticos, y cuestionó las conclusiones del Cuerpo Médico Forense sobre sus posibles efectos en el organismo.
El polémico cirujano aseguró que no existe evidencia científica que demuestre que el metacrilato provoque insuficiencia cardíaca u otras enfermedades.
“No hay evidencias que generen insuficiencia cardíaca ni ninguna enfermedad”, sostuvo ante los jueces. Además, cuestionó directamente el informe de los médicos forenses: “Le intenta endilgar efectos nocivos que no tiene, que no están probados. Se apoya en un artículo que fue refutado en 2016”.
El hombre también hizo referencia a un consenso internacional publicado en 2017 por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica, que, según explicó, fue incorporado al expediente y respalda las indicaciones de los fabricantes y la bibliografía existente sobre el uso del PMMA.
“Escuché a muchos pacientes que venían asustados por todo lo que decían en la tele. No hay evidencia científica de que el metacrilato genere insuficiencia cardíaca o alguna otra enfermedad”, insistió.
Durante el interrogatorio, la fiscal le preguntó si el metacrilato podía provocar granulomas en el organismo de los pacientes.
“El granuloma es un efecto colateral no solo de metacril, sino de cualquier producto inyectable”, respondió Lotocki.
También fue consultado específicamente por el caso de Paola Auzmendi, una de las mujeres que lo denunció, y sobre si había sido informada acerca de los posibles efectos adversos del producto.
Lotocki afirmó que todos sus pacientes firmaban un consentimiento informado y sostuvo que Auzmendi también lo habría hecho, aunque ella declaró que no había firmado ninguno.
“Todos firman un consentimiento informado. Ella dice que no firmó ninguno, pero seguro lo hizo porque todos lo hacían. A su registro lo secuestraron en 2015 y se llevaron el original. Yo no lo tengo. Se perdió en el juzgado”, explicó.
“El metacrilato era la vedette del momento”
Lotocki también realizó durante su declaración un repaso sobre la evolución de los productos utilizados en tratamientos estéticos y explicó cómo el PMMA comenzó a ganar protagonismo a partir de la década del 2000.
“Era la vedette del momento”, afirmó al referirse al metacrilato.
Según su relato, antes se utilizaban sustancias como el colágeno y posteriormente aparecieron productos como el ácido hialurónico y el metacrilato.
Sobre el PMMA, sostuvo que tenía varias ventajas frente a otras alternativas: no producía alergias, no migraba y no se reabsorbía.
“El PMMA se consideraba ideal: no producía alergia, no migraba y no se absorbía. Además, tenía un costo aceptable, más bajo que el resto, era muy seguro y solo se lo vendían a los profesionales”, afirmó.
En otro tramo de su declaración, Lotocki diferenció entre la silicona de uso médico y la silicona industrial. Según explicó, el empleo de esta última por parte de personas que no eran profesionales había generado complicaciones graves
El cirujano también cuestionó la imagen negativa que el metacrilato adquirió con el paso de los años y sostuvo que el producto había sido cuestionado públicamente de manera injustificada.
“Las entidades médicas de Europa y otras partes del mundo avalaban este producto, que fue malogrado mediáticamente”, afirmó.
En esa línea, señaló que los fabricantes establecen en sus documentos las cantidades y condiciones en las que debe utilizarse el PMMA y volvió a marcar diferencias con las conclusiones de los peritos oficiales.
“Hay muchas evidencias sobre este producto y cómo se debe utilizar, de las cuales no concuerda el cirujano del Cuerpo Médico Forense”, sostuvo durante la audiencia.
De qué acusan a Aníbal Lotocki
El juicio que comenzó con la declaración de Lotocki es un segundo proceso judicial contra el cirujano y es independiente de la causa que terminó con su condena por las lesiones sufridas por Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis.
En este nuevo debate oral se investigan las presuntas lesiones graves denunciadas por cinco mujeres. Además, el médico enfrenta una acusación por el presunto homicidio simple con dolo eventual de Cristian Zárate, quien murió en 2021 luego de someterse a una cirugía estética.
Por este último hecho también son juzgados el cirujano plástico Daniel Enrique Zambrano García, el anestesiólogo Santiago Luis Olguín y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos.
El debate está a cargo de los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo.
Para esta jornada también estaba prevista la declaración de Paola Auzmendi, la primera denunciante en comparecer ante el tribunal, en el marco del proceso que busca determinar las responsabilidades por las lesiones denunciadas y la muerte de Zárate.





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