El riesgo país volvió a encender las alarmas del Gobierno y ahora espera una señal positiva de la economía

El indicador llegó a 710 puntos y después retrocedió. En paralelo, el Ejecutivo aguarda el dato de actividad de agosto con la expectativa de que muestre un rebote y ayude a llevar tranquilidad a los mercados.

Dos hombres sonriendo en una selfie; uno lleva una gorra y un chaleco azul, y el otro tiene el cabello rizado y usa una chaqueta de cuero.

El Gobierno atraviesa un escenario incómodo mientras intenta sostener la confianza en su programa económico, el mercado volvió a enviar una señal negativa con la fuerte suba del riesgo país. El indicador llegó este martes a los 710 puntos básicos, un nivel que encendió las alertas dentro de la Casa Rosada y que contrasta con los valores registrados apenas unos meses atrás.

En julio, el riesgo país había llegado a ubicarse cerca de los 402 puntos. Desde entonces, la cotización de los bonos argentinos se deterioró y la prima que los inversores exigen para financiar al país aumentó de manera considerable.

Aunque durante la jornada el índice elaborado por JP Morgan retrocedió y terminó acercándose a los 680 puntos, la evolución de las últimas semanas generó preocupación en el oficialismo. En Nación admiten que esperaban que las tensiones vinculadas al escenario electoral aparecieran, pero no tan temprano respecto de las elecciones de 2027.

Por qué preocupa la suba del riesgo país

En el Ejecutivo consideran que el movimiento de los activos argentinos tiene varios motivos. Por un lado, señalan el contexto financiero internacional y las tasas de interés de Estados Unidos. También apuntan a la situación geopolítica, especialmente a los conflictos en Medio Oriente.

Pero puertas adentro, según publica TN, también reconocen que la política argentina juega un papel importante. Las dudas sobre la continuidad del programa económico y las próximas elecciones comenzaron a incorporarse antes de lo esperado en las decisiones de los inversores.

La expectativa oficial es que el escenario pueda mejorar una vez que pasen las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos y que una eventual reducción de las tensiones internacionales ayude a aliviar la presión sobre los mercados.

El problema es que todavía no existen certezas sobre cuándo comenzará esa mejora. La Reserva Federal llevó en septiembre la tasa de referencia a un rango de entre 3,75% y 4%, mientras que las proyecciones financieras continúan contemplando un escenario de tasas elevadas.

La economía, la otra carta que juega el Gobierno

En medio de las señales negativas del mercado, el Ejecutivo tiene puesta buena parte de su expectativa en un indicador doméstico: la actividad económica.

Este miércoles, el INDEC difundirá el EMAE correspondiente a agosto y en el Gobierno esperan encontrar allí una señal de recuperación. La estimación oficial apunta a una mejora cercana al 1,5% después del fuerte retroceso que se había registrado durante julio.

El dato anterior había sido especialmente negativo. La actividad cayó 2,9% en julio frente al mes previo, mientras que en la comparación interanual registró una baja del 1,4%.

De todos modos, el acumulado del año todavía muestra un resultado positivo: entre enero y julio, la economía creció 1,7% frente al mismo período de 2025.

El Gobierno necesita que el número de agosto confirme que la caída de julio fue un traspié puntual y no el comienzo de una nueva etapa de contracción. Esa diferencia será importante para la estrategia política y económica que el oficialismo busca sostener durante los próximos meses.

Qué sectores explicaron la caída de julio

El retroceso de la actividad no fue igual para todos los sectores. De las 15 actividades que releva el INDEC, ocho mostraron caídas interanuales durante julio.

Dos de los sectores de mayor peso fueron también los que más contribuyeron al resultado negativo. El comercio mayorista y minorista cayó 5,1%, mientras que la industria manufacturera retrocedió 4,6%. Entre ambos explicaron 1,3 puntos porcentuales de la variación general.

En el otro extremo aparecieron actividades con fuertes subas. La pesca tuvo un incremento interanual del 424,5%, mientras que la explotación de minas y canteras avanzó 8,4%.

El panorama, por lo tanto, continúa siendo dispar y la recuperación todavía no se extiende de manera uniforme por toda la economía.

La discusión sobre una posible recesión

Un buen dato de agosto sería una noticia positiva para el Gobierno, pero no alcanzaría por sí solo para cerrar la discusión sobre una eventual recesión.

El PBI había registrado una caída desestacionalizada del 0,6% durante el segundo trimestre. A eso se suma que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó una nueva contracción del 1% para el tercer trimestre.

Si esa previsión se cumple, serían dos trimestres consecutivos de caída, incluso si agosto presenta una recuperación respecto de julio.

Por eso, en el Gobierno también buscan poner el foco en otros indicadores para evaluar la marcha de la economía. Uno de ellos es la tendencia-ciclo del EMAE, que permite observar la evolución general sin quedar tan expuesto a las variaciones de un solo mes.

En julio, esa medición había mostrado una mejora del 0,2%, a pesar de la caída que sufrió la actividad en la comparación mensual.

Las preocupaciones que siguen en el mercado

El riesgo país no es la única variable que genera inquietud. Los inversores también siguen de cerca la capacidad del Gobierno para reunir los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y 2028 y, al mismo tiempo, continuar aumentando las reservas del Banco Central.

La Casa Rosada asegura que cuenta con herramientas de financiamiento y líneas de liquidez para cumplir con sus compromisos. Sin embargo, el mercado mantiene dudas sobre qué parte de esos recursos está efectivamente disponible y cuándo podría utilizarse.

A nivel político, el oficialismo también busca reducir los factores de incertidumbre de cara a 2027. En la reunión de la mesa política encabezada por Karina Milei se analizaron cuestiones económicas y políticas, además del escenario internacional. Luis Caputo, por su parte, informó sobre la reunión que mantuvo con el Fondo Monetario Internacional en Tailandia.

En este contexto, el Ejecutivo espera que una combinación de menor inflación, recuperación de los salarios y crecimiento de la actividad permita llegar al verano con un escenario financiero menos complicado.

Deja una respuesta

Descubre más desde Cronica del Noa

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo