Petrobras se desplomó tras la reelección de Lula, ¿momento de invertir en su CEDEAR?

Petrobras perdió casi 14% en Wall Street y su descuento frente a Exxon y Chevron atrae miradas, pero el riesgo político obliga a tener cautela

Palabra CEDEAR sobre una pantalla con indicadores financieros

Puntos importantes

Checkbox CheckedLula ganó sorpresivamente, hundiendo la bolsa brasileña y Petrobras.

Checkbox CheckedSu caída obedece al control estatal que afecta precios y dividendos futuros.

Checkbox CheckedExiste preocupación fiscal en Brasil. Se aconseja extrema cautela inversora.

Brasil fue a las urnas y Wall Street recibió el resultado como un baldazo de agua fría. La inesperada reelección de Lula da Silva hundió las acciones brasileñas y Petrobras quedó entre las más golpeadas, llegando a perder alrededor de 22% antes de que abriera la Bolsa de Nueva York, para terminar el martes con una baja de casi 14,8%, a u$s22,50 por ADR.

Apenas el viernes anterior valía u$s26,16. Pero la diferencia de precio, por sí sola, no alcanza para hablar de una ganga ya que la petrolera gana dinero, tiene negocios enormes y paga dividendos, pero su principal accionista es el Estado brasileño, que también decide buena parte de su rumbo.

El mercado esperaba otro presidente

Lula se impuso con el 51,8% de los votos frente al 48,2% de Flávio Bolsonaro. La sorpresa fue grande porque Bolsonaro había ganado la primera vuelta y, según PPI, llegaba al balotaje con un 76% de probabilidades de victoria en los mercados de apuestas.

«El resultado tomó por sorpresa a un mercado que apostaba por una victoria de Flávio Bolsonaro», explicaron desde PPI. El entusiasmo se veía en los precios. El fondo EWZ, que agrupa grandes acciones de Brasil negociadas en Estados Unidos, había subido 14% en octubre hasta el viernes anterior a la elección, mientras otros mercados emergentes perdían 7%.

Sobre esto, el asesor financiero, Leandro Stimoli describió lo sucedido con una frase sencilla: «El precio ya descontaba otra cosa». En su informe detalló que, entre las dos vueltas, el principal índice bursátil brasileño avanzó cerca de 7%, el real ganó 5% y los rendimientos de los bonos a dos años bajaron más de un punto porcentual. Muchos fondos habían llegado comprados a la elección y después salieron a vender.

El lunes (26/10), el EWZ cerró con un desplome de 19,8% y el dólar subió más de 8% frente al real. Los bancos y las empresas dedicadas al crédito recibieron un castigo mayor que muchas exportadoras. Los inversores también recalcularon cuánto costará financiarse en Brasil durante el próximo mandato.

Por qué Petrobras recibió un golpe más fuerte que Vale

La diferencia con otras grandes empresas brasileñas pasa por quién decide. Vale vende mineral de hierro al exterior y cobra buena parte de sus ingresos en dólares, por lo que un real más débil puede jugar a su favor. Petrobras también vende petróleo, pero el Gobierno tiene poder para influir en los precios de los combustibles que se comercializan dentro de Brasil.

PPI explicó que en empresas como Petrobras o Banco do Brasil «el gobierno puede efectivamente tocar las ganancias». En la preapertura del lunes, la petrolera retrocedía 22%, frente a caídas de alrededor de 4% para Vale y Embraer.

¿Qué podría cambiar? Si el Gobierno decide contener el precio de la nafta o del gasoil para cuidar el bolsillo de los consumidores, Petrobras podría vender combustibles con márgenes más chicos. Si acelera inversiones por motivos de política energética, también puede quedar menos plata para repartir entre los accionistas. No hay certezas, pero el mercado les pone precio.

Stimoli recordó el antecedente de 2023, cuando las decisiones oficiales sobre precios y dividendos alimentaron esas dudas, y señaló que los analistas no están actuando todos igual. Algunos mantienen la recomendación de compra, mientras otros redujeron Petrobras o directamente la quitaron de sus carteras.

El descuento de Petrobras frente a Exxon y Chevron

Stimoli planteó una pregunta que vale hacerse antes de comprar. «La pregunta clave es qué cambió de verdad». Según su informe, Petrobras operaba a 3,1 veces su EBITDA, una medida de cuánto paga el mercado por el resultado operativo de un negocio. El múltiplo implicaba un descuento del 58% frente a Exxon y Chevron, dos gigantes petroleros estadounidenses.

En términos simples, los inversores están dispuestos a pagar bastante menos por cada unidad de resultado operativo de Petrobras que por las de sus competidoras.

El asesor también citó una estimación de flujo de caja libre para 2027 equivalente al 20% del valor de la empresa. Es el efectivo que podría quedar después de gastos e inversiones. El mismo, no equivale a un dividendo prometido del 20%. Petrobras puede usar ese dinero para pagar deuda, encarar proyectos o remunerar a los accionistas, y la decisión final dependerá tanto de las necesidades del negocio como de su conducción.

Y es que tampoco alcanza con mirar el descuento frente a las petroleras de Estados Unidos. Parte de esa diferencia existe porque invertir en una empresa controlada por el Gobierno brasileño tiene riesgos propios. Si las ganancias futuras terminan siendo menores por cambios en la política de precios o mayores inversiones, el papel podría seguir pareciendo barato durante bastante tiempo.

El problema de Brasil va más allá del petróleo

La preocupación por Petrobras se mezcló con otra discusión que afecta a toda la Bolsa brasileña, las cuentas del Estado. PPI fue tajante al describir la reacción de los inversores.

«Los inversores castigan a Lula porque no cumplió en lo fiscal y no hay un plan a la vista para revertirlo», sostuvieron desde la sociedad de Bolsa.

Según las proyecciones del FMI citadas por PPI, Brasil cerraría 2026 con un déficit total equivalente al 7,7% del PBI y una deuda bruta cercana al 97%, bajo la metodología del organismo. Buena parte del déficit corresponde al pago de intereses.

«El problema de fondo es que Brasil paga una tasa más alta de lo que crece«, resumieron desde PPI. Con la tasa Selic en 13,75%, la posibilidad de que Brasil mantenga intereses elevados durante más tiempo afecta a bancos, comercios y consumidores, además de reducir el atractivo de las acciones frente a otras inversiones.

Para Stimoli, todavía falta una parte incómoda del ajuste. «El problema es que todavía faltan las revisiones de ganancias a la baja». Su informe advirtió que los precios ya retrocedieron con fuerza, pero las expectativas de resultados de las empresas podrían necesitar nuevos recortes. Por eso recogió la postura de analistas que consideran prematuro comprar toda la caída de una sola vez.

¿Conviene entrar ahora con el CEDEAR de Petrobras?

No es novedad que desde Argentina se puede invertir en Petrobras a través de su CEDEAR PBR, cuyo precio en pesos combina el movimiento del ADR en Nueva York con el dólar contado con liquidación (CCL).

Si la acción recupera terreno, el CEDEAR puede subir y, si el CCL baja al mismo tiempo, parte de esa mejora puede quedar compensada.

Para poner el movimiento en números, volver desde los u$s22,50 del cierre del lunes hasta los u$s26,16 del viernes previo exigiría una suba de aproximadamente 16,3%.

Antes de comprar, Stimoli propuso prestar atención al futuro ministro de Hacienda, al presupuesto brasileño para 2027 y a las primeras decisiones sobre el gasto. También sostuvo que una entrada gradual tendría más sentido que comprometer todo el dinero después de una sola rueda de fuertes pérdidas.

Petrobras tiene activos petroleros valiosos, pero el mercado no está discutiendo solamente cuánto petróleo puede extraer, ya que también intenta calcular cuánto dinero de ese negocio llegará a los accionistas durante el próximo mandato de Lula.

Hasta que esas definiciones estén más claras, el descuento frente a Exxon y Chevron es un motivo para seguir de cerca la acción, pero no necesariamente para comprar de manera apresurada. La petrolera puede recuperar buena parte de lo perdido si logra sostener sus ganancias y dividendos, pero también podría seguir abaratándose si las decisiones del Gobierno terminan afectando sus resultados.

f:IProfesional

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