Salta no es solo una ruta narco: el mecanismo que alimenta el negocio de la droga

Las organizaciones internacionales necesitan apoyo para mover sus cargamentos. Daniel Adler advirtió que la forma de pagar esos servicios tiene consecuencias para la provincia.

DANIEL ADLER PASARON COSAS (2)

El especialista en seguridad ciudadana Daniel Adler advirtió que Salta no funciona solamente como un corredor para el traslado de drogas hacia otros destinos, sino que también puede convertirse en un territorio de distribución y consumo.

El analista explicó que las organizaciones internacionales necesitan redes locales para movilizar los cargamentos, organizar su logística y facilitar su circulación.

Consultado sobre si Salta es una provincia de tránsito o también de consumo, respondió: “Las dos cosas, lamentablemente”.

Cómo llega la droga al mercado local

Adler sostuvo que las grandes organizaciones del narcotráfico recurren a grupos delictivos más pequeños para realizar tareas de transporte, almacenamiento y distribución.

Según su explicación, una parte de esos servicios se paga con droga, que posteriormente puede comercializarse en los mercados locales.

“Las bandas internacionales necesitan bandas locales para que les den logística en el interior del país”, afirmó.

De esta manera, señaló, el traslado de cargamentos hacia otros destinos también puede favorecer la expansión del narcomenudeo en las provincias que atraviesan.

Advirtió sobre el riesgo del fentanilo

El especialista también expresó preocupación por la posible incorporación de fentanilo y otras sustancias altamente peligrosas a drogas comercializadas ilegalmente.

Advirtió que la combinación de opioides sintéticos con otras sustancias puede incrementar considerablemente el riesgo de intoxicaciones graves y muertes por sobredosis.

El desafío de combatir las redes delictivas

Adler consideró que los operativos de incautación son necesarios, pero insuficientes si no se investigan las estructuras que permiten el traslado y la distribución de los cargamentos.

En ese sentido, planteó la necesidad de reforzar la investigación criminal, los controles territoriales y los mecanismos de colaboración ciudadana.

Consultado sobre si las políticas actuales mejoraron la seguridad fronteriza, respondió: “Si la pregunta es si tenemos más seguridad en la frontera, la realidad es que no”.

Cuestionó el Plan Güemes

Adler consideró que el Plan Güemes, diseñado para combatir el narcotráfico y otros delitos complejos en el norte salteño, tuvo una intención positiva, pero presenta deficiencias en su implementación.

En particular, cuestionó la construcción del cerco perimetral de 200 metros en Aguas Blancas, una de las medidas anunciadas para reforzar el control fronterizo.

“Definitivamente, con un alambrado no se va a frenar, o con una ley en un pedazo de papel tampoco se va a frenar”, expresó.

Pidió más tecnología e inteligencia

El especialista planteó que la lucha contra el narcotráfico requiere mayor utilización de radares, vigilancia aérea, investigación criminal y participación de las comunidades fronterizas.

En ese sentido, destacó el valor de la información que pueden aportar los vecinos para detectar movimientos sospechosos y actividades delictivas.

También advirtió que las organizaciones criminales aprovechan los pasos fronterizos no habilitados y las dificultades de control sobre territorios extensos

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