Al menos cinco aviones modificaron sus rutas este jueves por alertas que, hasta el momento, no permitieron encontrar explosivos. Los episodios se suman a otras amenazas registradas esta semana en aeropuertos y a ataques informáticos contra supermercados de distintos países europeos.

Una sucesión de amenazas de bomba alteró este jueves el tráfico aéreo en Europa y obligó a desviar varios vuelos hacia aeropuertos y bases militares de distintos países. Las alertas afectaron a compañías como Finnair, Ryanair y Aer Lingus, aunque ninguna de las aeronaves sufrió daños.
El vuelo de Finnair que viajaba de Helsinki a Roma pudo completar el aterrizaje en la capital italiana. Tras una inspección, las autoridades descartaron la presencia de elementos sospechosos.
En Bulgaria, tres aviones de Ryanair que tenían como destino Sofía debieron modificar sus recorridos. Dos aterrizaron sin inconvenientes en el aeropuerto de la capital, mientras que el tercero, procedente de Londres, fue derivado a Plovdiv.
Otro operativo se desplegó en Francia por una amenaza contra un vuelo de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma. La aeronave fue trasladada a una base militar en Évreux, donde especialistas inspeccionaron el avión. Sus 151 pasajeros y seis tripulantes estaban a salvo.
Los episodios se producen luego de que el martes se registraran amenazas contra al menos siete vuelos y un crucero en distintos puntos del continente. En ninguno de esos casos se encontraron explosivos.
La seguidilla coincide además con ataques informáticos que afectaron los sistemas de refrigeración de supermercados en varios países europeos.





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