martes, septiembre 22

Alberto Fernandez quiere sumar un macrista en la Corte Suprema

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Los llamados de Béliz estuvieron dirigidos a Federico Pinedo, el expresidente provisional del Senado y candidato del Presidente.

Con el anuncio del Proyecto de Ley de Reforma Judicial, los reproches y enojos no tardaron en llegarle a Alberto Fernández. La iniciativa de ampliación del número de miembros en la Corte trajo aparejadas distintas cuestiones a analizar en relación a quiénes ocuparían una silla de la Comisión y frente a lo que se podría llegar a transmitir el Poder Ejecutivo.

Van a decir que es la Comisión de Cristina, hay que hacer algo“, habían deslizado en el entorno del Presidente cuando la iniciativa empezó a tomar forma. Una sensación similar se apoderó de ese mismo círculo cuando se enteró de que solo Elena Highton de Nolasco iría como representante de la Corte al anuncio del proyecto de Reforma Judicial.

Entre las diversas llamadas que pautó el mandatario, una fue dirigida hacia Horacio Rodríguez Larreta. Fernández le adelantó que quería que una silla de la Comisión fuera ocupada por Federico Pinedo, mientras que el jefe de gobierno porteño le contestó que no dependía de él. En relación a lo que fue la intención de incorporar a Inés Weinberg de Roca, Larreta decidió compartirle al Presidente su contacto.

Alberto la llamó al rato y la invitó a sumarse. Weinberg de Roca, que había sido la candidata de Mauricio Macri a la Procuración General de la Nación y debió quedarse con las ganas por la resistencia parlamentaria del PJ, aceptó con gusto.

Por otra parte, Gustavo Beliz y Federico Pinedo mantenían sus propias conversaciones. Frente a la insistencia de Béliz para incorporar al ex presidente provisional del Senado a la Comisión, el político argentino expresó que “no se trata de querer sumarse o no”. “Yo soy un hombre del partido, voy a hacer lo que el partido me diga y en ningún caso voy a hacer lo que no quiera. Pero además me parece una torpeza que no hayan invitado a los radicales si realmente quieren mejorar la Justicia. Tienen una larga historia en estos temas“, explicó Pinedo.

Después de la conversación de Larreta con Fernández, el jefe de gobierno porteño levantó el teléfono y llamó al ex senador. “El Presidente me transmitió que sería bueno que vos estés en la Comisión”, le dijo. Pinedo le contestó que él estaba dispuesto a aceptar solo si lo apoyaban las tres patas de la coalición, aunque sin ocultar su incredulidad por la participación de Carlos Beraldi, el abogado de Cristina. “Me llaman a mí y lo ponen a Beraldi, ¿no es una provocación?”, se preguntó.

No es la primera vez que Pinedo, quien hoy se encuentra sin cargos públicos después de 16 años consecutivos en el Congreso, se encuentra en el entorno del oficialismo. En 2014 había participado de la redacción del proyecto de reforma del Código Penal que impulsó el kirchnerismo. El ex senador siempre defendió la reforma, pero debió lidiar con muchas críticas.

Ya con la propuesta en mano, Larreta decidió comunicarle los hechos a Patricia Bullrich. “Nos van a decir que nos entregamos, pero no lo quiero decidir yo sola. Hagamos un Zoom“, le pidió la presidenta del PRO. A partir de ahí, hubo conversaciones cruzadas entre los principales referentes del arco anti-K. Mauricio Macri habló con Elisa Carrió antes de que viajara a Francia. El ex presidente, contra lo que podría suponerse, habría hecho un guiño para que Pinedo formara parte del debate.

Carrió puso el grito en el cielo. “Ni cómplices ni lavandina”, en palabras de Paula Olivetto, diputada y una de las exégetas de la líder de la Coalición Cívica. María Eugenia Vidal y Martín Lousteau también lo vieron con malos ojos. Desde el radicalismo, el diputado Mario Negri planteó que el Gobierno quería montarse sobre una realidad que la sociedad cuestiona, el mal funcionamiento de la Justicia, para salvar a la vicepresidenta. Lo dijo con humor: “Es como ir a visitar a un paciente que está en terapia intensiva y, para que se entusiasme, le llevás de regalo una bicicleta”.

Cuando Juntos por el Cambio puso fecha para el Zoom, llegó un nuevo mensaje desde Olivos, privado y a modo de ultimátum: “La propuesta no es al partido, es personal y es a Pinedo. Y no tenemos mucho tiempo, tienen que contestar ahora por sí o por no”. Mientras las deliberaciones se suscitaban y ya había fecha y horario para el Zoom volvió a sonar el celular de Rodríguez Larreta. No era Alberto, pero sí uno de sus principales colaboradores. “Dice el Presidente que ya está, que se olviden de Pinedo“.