viernes, abril 19

Denunciaron a Richmond por producir la vacuna SputnikV en un laboratorio no habilitado por ANMAT

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La misma fue realizada por el abogado Yamil Santoro quien aseguró que el establecimiento se usa para producir hormonas Un nuevo escándalo entorno a la vacunación contra el coronavirus comienza a raíz de una denuncia hecha por el vicepresidente de “Republicanos Unidos” y abogado Yamil Santoro a los laboratorios Richmond S.A.C.I.F. y MR Pharma S.A. por los presuntos delitos de “fabricar sustancias en establecimientos no autorizados”, “malversación de caudales públicos” y “negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas”.

La denuncia fue radicada ante la Cámara Criminal y Correccional Federal y en la presentación judicial sostuvo que Richmond, a través de un laboratorio de MR Pharma no autorizado para tal fin, comenzó a fabricar un lote piloto de vacunas. Adicionalmente, esto habría sido sin aguardar el tiempo prudencial de espera, necesario para evitar la contaminación de dicho lote con producción anterior de otros medicamentos.

En cuanto a las otras conductas que motivan la denuncia, la misma explicó que “el Laboratorio Richmond ha recibido al menos 43 millones de pesos por parte del Ministerio de Desarrollo Productivo -de estos al menos $ 13 millones son de carácter “no reembolsable”-, para adquirir equipamiento a los fines de dedicarse al desarrollo antes descripto”.

“Corresponde también que se investigue el origen y aplicación de esos fondos”, remarcó la denuncia, que agregó: “Si se ha violentado la normativa respecto a las habilitaciones necesarias para la producción de una vacuna en un marco de cierta cercanía con el gobierno, se puedan haber cometido delitos patrimoniales contra la administración pública los que, corresponde, se investiguen“.

Santoro, en diálogo con Radio News de Mendoza, amplió sobre la denuncia que realizó: “Richmond tuvo el lobby del gobierno nacional para que el Fondo Ruso que está desarrollando el principio activo de la Sputnik V lo favoreciera con la adjudicación de la producción a nivel nacional. ¿Cuál es el problema? Richmond no cuenta con una fabrica habilitada a tal efecto y con capacidad suficiente para hacer el laburo

En esta línea agregó: “Por eso, tercerizó la producción del envasado en otra empresa, que es MR Pharma. Y el problema es que la fabrica que uso MR Pharma se viene usando para envasar hormonas. Vos no podés en una misma fábrica producir hormonas y producir vacunas. Medicamentos hormonales y medicamentos biológicos no se puede por un riesgo de contaminación cruzada”.

El abogado explicó: “El primer problema es que vos tenés una planta que no está habilitada, porque ANMAT no la tiene habilitada para armar vacunas Sputnik y, en cambio, se venía usando para hacer hormonas. El tema es que desintoxicar la planta cuesta millones de pesos y muchísimo tiempo. Cosa que no se hizo”.

Para el letrado “hay cosas preocupantes en el medio: por ejemplo, el Fondo Ruso nunca mandó a nadie a Richmond a chequear que la fábrica esté en condiciones, probablemente por el lobby del gobierno. Pero hay otro problema: el gobierno nacional pone plata en un fondo especial que convocó Richmond para fondear el armado de una fábrica donde el Estado pone fondos no reembolsables y se permitió que únicamente accedieran inversores privilegiados, calificados”.

“No se hizo algo abierto y transparente, entonces entraron algunos amigos del poder que contaban con información suficiente y privilegiada”, amplió.

E insistió: “Todos nosotros estamos financiando el negocio de un tipo amigo del poder que accedió al contrato con lobby del gobierno y usando como justificación una fábrica floja de papeles y con riesgo sanitario. Por el tipo de laboratorio que está queriendo hacer Figueiras, con estos fondos que estamos poniendo todos, va a terminar de armar el laboratorio cuando ya el tema de la pandemia esté prácticamente resuelto y le va a quedar para poder hacer otro tipo de negocios, que son los que realmente le interesan. Y se lo vamos a haber pagado de una forma u otra con avales y con riesgo sanitario entre todos”.

 

Fuente: Tribuna de Periodistas