EVANGELIO DEL DÍA

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EVANGELIO DEL DÍA🌸🍃

Lucas 6,6-11:

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: «Levántate y ponte ahí en medio.» Él se levantó y se quedó en pie.
Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?»
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»
Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.
🍃🌸MEDITACIÓN DEL EVANGELIO 🌸

Lc. 6, 6-11:

🍃🌸¿Debemos juzgar o ayudar?

1) La mano derecha paralizada:

Como vos sabes, gran mayoría somos diestros. Es la mano hábil y la cual nos permite hacer muchas cosas. La parálisis espiritual puede llevarte a no hacer nada en tu vida, cayendo en una dependencia total de otro o de otros. Entonces ya no haces lo que querés o debes, haces lo que otros quieren. Cuando uno cae en esta parálisis, se convierte en un operante de otro y no vive su vida. Vive para conformar a otros. Esto puede llevar a paralizarte completamente. No pierdas tu libertad y tu vida. Estamos llamados a acompañarnos y ayudarnos, a cumplir cada uno el fin de nuestras vidas, pero no podemos caer en absorber la vida de otros. Si hoy tenés tu vida paralizada por otra persona, pedí a Dios el milagro de recobrar la vida para actuar y ser vos, decidir vos y crecer en este camino de tu vida. Y si vos paralizas la mano de otro, pedí a Dios que te ayude a poder soltar la vida de esa persona y no absorber la vida del otro, más bien ayuda a que el otro sea lo que tenga que ser en plenitud.

2) Los paró en medio de todos:

Hay veces que Jesús nos llama la atención y nos pone personas en medio de nosotros, mostrándonos que en vez de ayudarla, la hemos juzgado. Dios nos hace ver en personas concretas que hay veces que nos equivocamos, que nos piden ayuda y más nos aferramos a leyes y prejuicios que ayudar a ese hermano que está paralizado en su vida. Hoy Dios ¿a quién te puso en frente tuyo? ¿lo ayudaste o lo juzgaste?

3) Hacer el bien:

Querido hermano, no dejemos de hacer el bien. Que la maldad no te tome. Cuidado que uno la disfraza llamándola rencor, odio o: «que las pague». No hagamos el mal. Busquemos hacer el bien. Todos los días podemos hacer algo bueno, podemos sonreír a alguien. Podés levantar la basura de la calle, podés ayudar a una persona que no sabe. Cuántas cosas buenas podemos hacer en un día. Sé que me escuchan hasta personas no creyentes y de otra religión. Te invito a que hagamos la vida más linda.
La vida es bella, es hermosa. Ayúdame a que lo hagamos para muchos que aún no lo saben.
Hasta la belleza del Cielo, no paramos!