El informe del Indec reveló un deterioro en la distribución del ingreso durante el primer trimestre de 2026, impulsado por una mayor brecha entre los sectores de mayores y menores recursos.

El Coeficiente de Gini alcanzó los 0,442 puntos entre enero y marzo de 2026, superando los 0,435 registrados en igual periodo de 2025. Este indicador, que mide la concentración económica, refleja el retroceso en la equidad social más significativo desde los inicios de 2024, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares.
La disparidad entre los estratos sociales se mantiene pronunciada. Mientras el decil (10%) más rico captó el 33,5% del ingreso total con un promedio de $2.435.937, el decil más pobre apenas reunió el 1,8%, promediando $130.550. Esta brecha confirma que el sector alto percibe casi siete veces más que el estrato bajo.

La brecha de género también mostró un incremento, alcanzando el 29,1% en el ingreso de la ocupación principal. El promedio individual de los varones fue de $1.352.247, superando los $959.030 que percibieron las mujeres, lo que marca el valor más elevado de la serie estadística relevada por el organismo oficial desde 2022.
La informalidad laboral profundizó la desigualdad. Los asalariados sin descuento jubilatorio ganaron, en promedio, poco más de la mitad que aquellos registrados formalmente. Mientras los trabajadores informales promediaron $731.150, los trabajadores con aportes alcanzaron los $1.375.143, reflejando la marcada diferencia de ingresos según la status de formalidad laboral





Deja un comentario