Rosa Micaela Quipildor fue detenida en el aeropuerto de Haneda luego de que un control de rayos X detectara la droga que llevaba dentro de su cuerpo. Dijo que le habían ofrecido 7.000 euros por ingresar el cargamento.
Una mujer argentina fue detenida en Japón luego de intentar ingresar al país con más de un kilo de cocaína oculto dentro de su cuerpo. La sospechosa, identificada como Rosa Micaela Quipildor, habría ingerido 101 cápsulas antes de comenzar un viaje que tuvo escalas en Brasil, Londres y finalmente Tokio.
La maniobra quedó al descubierto el pasado 10 de agosto, cuando la mujer llegó al aeropuerto de Haneda proveniente de Heathrow. Durante un control de rutina, los agentes de aduanas detectaron comportamientos que les resultaron sospechosos y decidieron interrogarla.
Según trascendió, durante la conversación Quipildor habría reconocido que transportaba droga y aseguró que le habían ofrecido 7.000 euros a cambio de llevarla hasta Japón.
La ruta de la droga desde Argentina hasta Japón
De acuerdo con el relato que habría brindado ante las autoridades japonesas, la mujer recibió los paquetes en Brasil, donde habría ingerido las cápsulas antes de continuar el viaje.
La investigación determinó que dentro de su organismo llevaba 101 cápsulas de cocaína, protegidas con un doble envoltorio de plástico y un material negro similar al caucho.
Ante la sospecha de que pudiera tratarse de una modalidad de tráfico conocida como “mula”, los agentes decidieron trasladarla a un hospital. Allí, mediante un estudio de rayos X, detectaron el cargamento oculto en su estómago.
La droga tendría un valor estimado de 24,24 millones de yenes en el mercado ilegal japonés, una cifra equivalente a más de 150.000 dólares.

Durante el interrogatorio, Quipildor habría explicado que una mujer que conoció en un festival en Argentina le propuso una forma de ganar dinero mediante el contrabando de drogas.
Según su declaración, esa persona posteriormente la habría puesto en contacto con un hombre que le entregó el cargamento.
La Policía Metropolitana de Tokio investiga ahora si detrás del traslado existe una organización internacional dedicada al tráfico de cocaína con operaciones en Sudamérica.
Las autoridades japonesas también alertaron sobre el crecimiento de los delitos vinculados con esta droga. Según medios locales, durante 2026 se registró un número récord de detenciones relacionadas con el tráfico y consumo de cocaína.
La argentina ya había intentado enviar cocaína a Asia
La investigación japonesa también puso el foco en los antecedentes de Quipildor. La mujer ya habría sido condenada en Argentina por intentar enviar cocaína a Tailandia y Malasia.
Los hechos ocurrieron en 2021 y tuvieron una modalidad diferente: en lugar de trasladar personalmente la droga, intentó enviarla mediante encomiendas internacionales.
En agosto de ese año, habría enviado 388,42 gramos de cocaína desde una sucursal de FedEx ubicada en la avenida Corrientes con destino a Bangkok, Tailandia.
Luego realizó otros dos intentos mediante DHL Express. En uno de ellos buscó enviar 532,52 gramos de cocaína a Malasia, mientras que en el tercero intentó despachar otros 440 gramos hacia el mismo país.
Por esos hechos, reconocidos en un juicio abreviado, recibió en 2022 una condena de tres años de prisión en suspenso por contrabando de exportación agravado por tratarse de estupefacientes destinados a la comercialización, en grado de tentativa y reiterado en tres oportunidades.
Ahora, las autoridades japonesas deberán determinar qué papel tuvo la mujer dentro de la operación y quiénes fueron los responsables de entregarle las cápsulas que finalmente fueron descubiertas mediante una radiografía en el aeropuerto de Tokio.





Deja un comentario