EVANGELIO DEL DÍA🌾
martes 01 de septiembre de 2026
Lucas 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces: «¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios». Jesús entonces le conminó diciendo: «Cállate, y sal de él». Y el demonio, arrojándole en medio, salió de él sin hacerle ningún daño. Quedaron todos pasmados, y se decían unos a otros: «¡Qué palabra ésta! Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos y salen». Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
Palabra del Señor.
🌾 MEDITACION DEL EVANGELIO🌾
Lc 4, 31-37: Un espíritu impuro
- Bajó: Nos van a llevar al mismo geriátrico que nosotros llevamos y nos van a querer convencer que allí nos van a atender bien. Y la historia se va a seguir repitiendo a menos que alguien día “No, hasta acá. Yo quiero disfrutar el hoy”. No hay para un restaurante caro hoy, pero bueno, capaz que podés comer una hamburguesa y es lo que hay. Entonces, disfruta de comer la hamburguesa, aunque capaz que querías asado. Los que venimos de sacar agua del pozo valoramos cuando abrimos el grifo y sale agua. Para qué te voy a decir cuando tenés agua caliente… Creo que nadie nació en Suiza. La mayoría venimos de donde había que retacear el agua: “¡cuida el agua!”. Venimos los hijos menores de heredar los pantalones de los hijos mayores. Por eso valora las cosas, el cambiar de camisa es un lujo. El término “ir a Cafarnaum y bajar” es también bajar a la realidad y valorar lo que tenés y dejar de vivir con la mirada en cosas soñadoras que solo querés tener, pero no tenés.
- Asombrados: Hay una famosa autora llamada Eladia Blázquez que escribió una canción que fue un hit en los 80, se titula “Honrar la vida”. Dice una parte “No, permanecer y transcurrir no es perdurar, no es existir, mucho menos honrar la vida. Merecer la vida no es callar ni consentir tantas injusticias repetidas. Honrar la vida es una virtud, una dignidad y es la actitud de identidad más definida. Merecer la vida es erguirse vertical, más allá del mal, de las caídas. Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir, porque no es lo mismo que vivir honrar la vida”.
- Cállate: Es importante que no vivas una vida de infierno. Para ello cuida tu alma, aprende a trazar límites. Cuando digas “no” hay gente que se va a ofender y te darás cuenta allí qué amigos, que eran amigos, te van a decir que no, que ya no lo son. Lo eran porque decíamos sí a todo. Por eso, cuando no estés seguro de lo que tienes que hacer, hacé algo pequeño, porque cuando actúas por tu vida logras evitar caer en la impotencia. Trata de encontrarle un sentido al sufrimiento y capaz que, cuando le encontrás ese sentido, podés terminar ayudando a otro. Me gustaría decirte que “No vivas muriendo, sino más bien muere viviendo”. Que la muerte te sorprenda vivo y que Dios confirme en vos la gracia de poder honrar la vida. No vivas como un endemoniado de la vida. Algo bueno está por venir





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