El candidato del Partido Liberal obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% del actual presidente Ninguno alcanzó el 50% necesario para ganar en primera vuelta y volverán a enfrentarse el 25 de octubre.

Flavio Bolsonaro se impuso este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y quedó en condiciones de disputar la Presidencia con Luiz Inácio Lula da Silva. El candidato del Partido Liberal consiguió el 47,03% de los votos, mientras que el actual mandatario y postulante del Partido de los Trabajadores alcanzó el 45,16%.
La diferencia dejó planteado un balotaje que se realizará el próximo 25 de octubre.
La elección define al próximo presidente de Brasil, pero también incluye la renovación de parte del Congreso y la elección de gobernadores en los 27 estados, además del Distrito Federal. En total, unos 158 millones de personas estaban convocadas a participar de los comicios.
Una ventaja de casi 8 puntos
Con el 64% de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro se ubica en el primer lugar con el 49,58% de los sufragios, mientras que Lula obtiene el 42,25%.
De esta manera, el candidato del Partido Liberal mantiene una diferencia de 7,33 puntos porcentuales sobre el presidente. El resultado todavía es provisorio y puede modificarse a medida que avance el conteo en los distintos estados del país.
La principal incógnita de la elección es si Flávio Bolsonaro conseguirá superar el 50% de los votos válidos y evitar una segunda vuelta. Si ningún candidato alcanza esa cifra, los dos postulantes más votados deberán enfrentarse nuevamente el próximo 25 de octubre.
Los primeros resultados
En los primeros resultados oficiales, Flávio Bolsonaro se ubicó por delante de Lula. En el primer corte, cuando había sido contabilizado el 1,70% del censo electoral, el candidato del Partido Liberal obtenía el 49,19% de los votos frente al 42,19% del actual presidente.
La diferencia todavía corresponde a una etapa muy temprana del escrutinio y los porcentajes pueden modificarse de manera significativa a medida que avance la carga de los resultados.
Detrás de los dos principales candidatos aparecieron en ese primer tramo el psiquiatra y escritor Augusto Cury, con el 3,08%; el dirigente ultraderechista Renan Santos, con el 2,47%; y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, con el 2,33%.
La principal incógnita de la jornada pasa por saber si Lula o Flávio Bolsonaro lograrán superar la mitad de los votos válidos y evitar una segunda vuelta. Si ninguno alcanza ese porcentaje, ambos volverán a enfrentarse el próximo 25 de octubre.
Un operativo con miles de militares
La jornada electoral se desarrolló con un fuerte despliegue de seguridad. El Ministerio de Defensa brasileño movilizó 26.500 militares para colaborar con las elecciones, con presencia en 482 municipios de 12 estados y en 8.827 lugares de votación.
La operación incluyó efectivos de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea, que trabajaron junto con la Justicia Electoral y las fuerzas de seguridad pública. El objetivo fue garantizar el normal funcionamiento de los centros de votación y brindar asistencia logística, especialmente en zonas de acceso complejo.
Durante las primeras horas, observadores internacionales de organismos como la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter señalaron que los comicios transcurrían con tranquilidad y sin incidentes relevantes.
Sin embargo, también se registraron procedimientos policiales. La Policía Federal informó el secuestro de 363.577,50 reales en efectivo, una suma superior a los 69.000 dólares, y la detención de 48 personas por distintos delitos electorales, entre ellos la compra de votos y la difusión irregular de propaganda.
Qué viene después del cierre de las urnas
Con los centros de votación cerrados, la atención pasa ahora al escrutinio electrónico y a la publicación de los primeros resultados por parte del TSE.
Además de la Presidencia, los brasileños votaron para renovar 513 bancas de la Cámara de Diputados y 54 escaños del Senado. También eligieron gobernadores, diputados estaduales y distritales.
Si ningún candidato presidencial supera el 50% de los votos válidos, Lula y Flávio Bolsonaro —si se confirma el escenario anticipado por las encuestas— volverán a enfrentarse el 25 de octubre.
Jornada histórica
Este domingo, Brasil abrió el proceso electoral para elegir un nuevo presidente. Los últimos sondeos de opinión pública vislumbran un desenlace parejo e impredecible en cuanto a si el actual presidente, Lula Da Silva, o el contendiente opositor Flavio Bolsonaro, ganarán la primera vuelta, mientras que el escenario de un eventual balotaje, a celebrarse el 23 de octubre, se avizora como un hecho consumado teniendo en cuenta que ninguno de los dos candidatos llega al 50+1% de la intención de voto.
La votación comenzó a las 8 hora local y culminará a las 17 horas. Se espera que los resultados se den a conocer a pocas horas del cierre de las urnas.
Las encuestas arrojan un escenario de marcada polarización entre ambos candidatos, que cosecharían más del 90% de los votos frente a otras candidaturas testimoniales, que podrían resultar fundamentales tanto para Lula como para Bolsonaro de cara a un posible balotaje.
El proceso electoral y la campaña previa estuvieron atravesadas por esa misma división, que a su vez se enmarca en una polarización latinoamericana entre el centro-izquierda en sus distintas variantes (socialdemócrata o nacionalpopulista) y la derecha.
En ese marco, Lula Da Silva aspira a una reelección que le permita ser mandatario de Brasil por cuatro años más y referente de la izquierda latinoamericana, mientras que Flavio Bolsonaro encarna la aspiración de la derecha a volver a gobernar al país sudamericano y convertirse en un nuevo valuarte de esta posición ideológica, que en las últimas elecciones celebradas en Chile, Perú y Colombia ganó espacio con las victorias de José Antonio Kast, Keiko Fujimori e Iván De La Espriella, respectivamente.





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