viernes, marzo 1

EVANGELIO DEL DÍA*

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EVANGELIO DEL DÍA*

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Lectura del santo evangelio según san Juan (21,1-14):
EN aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.Simón Pedro les dice:«Me voy a pescar».Ellos contestan:«Vamos también nosotros contigo».Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.Jesús les dice:«Muchachos, ¿tenéis pescado?».Ellos contestaron:«No».Él les dice:«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:«Es el Señor».Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.Jesús les dice:«Traed de los peces que acabáis de coger».Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.Jesús les dice:«Vamos, almorzad».Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

Jn 21, 1-14: Con Jesús se resuelve.


1) Subieron a la barca: es esta Iglesia unida. Todos para un mismo rumbo, un mismo camino. Hoy cada uno en su hogar pero unidos por un mismo rumbo, eso es ser Iglesia, sin diferencia de instituciones y movimientos. Todos caminamos juntos para llevar almas a Jesús.


2) No pescaron: porque podemos hacer muchas cosas, pero si no tenemos a Jesús no lo logramos. Es por ello que lo primero de todo es la oración, buscalo a Jesús y tenelo para luego llevarlo ¿Querés hablar de Jesús a tus hijos? Primero hablale a Jesús de vos y de tus hijos. Porque es llevar primero a la oración lo que luego deseo llevar a la acción.


3) Comer: Jesús muestra su humanidad. Él comparte y da ese «perder el tiempo con el otro», en el buen sentido de la palabra. Hoy estamos llamados a ser humanos, compartir el almuerzo y la cena. Charlar, dar esa oportunidad de conocernos y de poder mirarnos a los ojos entre los que convivimos en esta cuarentena. Dios quiere que seas feliz.