Una frase de Rubinstein despertó el enojo y un fuerte reproche de Massa

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El pedido de quita de intereses molesta en Washington mientras que en Argentina Sergio Massa le puso un ultimátum a su vice, Gabriel Rubinstein; analistas temen una importante devaluación del peso

El futuro de la economía divide al Gobierno. La reunión con el FMI en Bali, Indonesia, dejó en claro que no hay una postura uniforme respecto a un plan económico para bajar la inflación y el alarmante stock de deuda en pesos. Donde sí hay coincidencia es respecto al préstamo otorgado por el organismo crediticio: desde Argentina se puja para lograr una importante reducción en los intereses pero en el FMI el pedido no cae bien.

No lo planteen más desde Argentina”, habría afirmado -algo molesta- la directora del FMI, Kristalina Georgieva, según pudo confirmar el periodista Marcelo Bonelli. La mujer hizo hincapié en este punto ya que alertó que el pedido no cae bien en Washington.

Pese a los contrapuntos, la relación entre el FMI y el Gobierno argentino se tensa pero no se rompe: desde Estados Unidos no pueden permitirse que la economía argentina caiga porque con ello se llevara puestos a muchos funcionarios en la Casa Blanca y en el propio board de la entidad crediticia, Georgieva es una de ellas.

Casi como si fuera una causa personal, su puesto depende de que el programa argentino no fracase, la directora del FMI insiste en que “es importante que se mantenga el rumbo de estos últimos meses” y que los precios dejen de subir tan estrepitosamente: “Argentina debe profundizar el plan contra la inflación”.

En paralelo, el Gobierno argentino también se libra una batalla con los inversores en Wall Street que desconfían sobre el futuro de la economía del país en un momento en que el dólar parece haber terminado su “veranito” y retomado su tendencia alcista: el contado con liquidación (CCL) roza los $330. El analisis que hacen desde Estados Unidos es el mismo: si el BCRA no devalúa, el mercado se los va a llevar puestos.

Para peor, desde Argentina los propios funcionarios tampoco ayudan. Cuando el dólar tiene cada vez más presión (el BCRA sigue aumentando la cantidad de pesos disponibles en el mercado) y cualquier declaración puede incendiar el mercado cambiario, el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, habló de un “Rodrigazo” si se levanta el cepo: “No es posible salir del cepo ahora; si hacés una devaluación y sale mal es un Rodrigazo”.

Las palabras no cayeron para nada bien en el ministro, Sergio Massa, quien intenta convencer, con poco resultado, que no va a devaluar y se lo hizo saber a su número dos: “Gabriel, sos un pelotudo”, le habría despotricado desde Bali, según sostiene el mismo periodista. Y agregó: “Esta es la última que te banco”.