La marcha universitaria culminó con un discurso en Plaza de Mayo ante más de 150.000 personas

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En una multitudinaria manifestación, las autoridades de la UBA y otras universidades nacionales se unieron contra el recorte presupuestario en educación.

En el marco de la jornada de manifestación contra el recorte presupuestario para las universidades, más de 150.000 estudiantes universitarios se congregaron en la Plaza de Mayo para la lectura del documento firmado por todos los directivos de las universidades del país.

Piera Fernandez De Piccoli, presidenta de la FUA, fue la encargada de leer el escrito que criticaba duramente la política educativa actual del gobierno. “La universidad pública argentina atraviesa un período crítico como consecuencia de la política implementada por el gobierno nacional”, declaró Fernández, quien hizo un llamado a la ciudadanía para mantener las universidades abiertas como “motores de la democracia”.

La dirigente estudiantil también destacó que, a pesar de los recientes anuncios de aumento por parte del gobierno, estos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas de mantenimiento de los edificios universitarios y el bienestar de la comunidad educativa, incluyendo becas y servicios básicos.

“Nuestras universidades han sufrido un fuerte ajuste en términos reales en los denominados gastos de funcionamiento; la partida que mes a mes el Poder Ejecutivo envía a las Universidades para que puedan funcionar (mantener edificios, realizar obras, sostener programas de becas, residencias y comedores, incentivar el desarrollo científico, financiar hospitales, laboratorios y proyectos de investigación, y pagar servicios básicos, alquileres, seguros y la protección de sus sedes)”, comenzó el documento. “Todo fue congelado a valores de septiembre de 2023”, enfatizó.

“Llegamos a marzo de 2024 con un presupuesto de gastos a valores de septiembre de 2022. El incremento del 70% de estas partidas dispuesto para el mes de marzo, más el reciente anuncio, en el marco de esta convocatoria, de un 70% adicional, constituyen un aliciente aún insuficiente, en tanto la inflación fue de un 300% en el mismo período de tiempo”, agregó Fernández.

“Además, las obras del Programa Nacional de Infraestructura Universitaria, que habilitaba la posibilidad de desarrollar la infraestructura incorporando obras que por su envergadura es imposible afrontar con propio presupuesto, se encuentran paralizadas y no hay certezas ni información respecto de su continuidad”, detalló.

En esta línea, desestimó que haya un consenso con los funcionarios del Poder Ejecutivo, luego de los aumentos anunciados en las últimas horas. “El aumento anunciado por el gobierno es absolutamente insuficiente”, sostuvo.

En ese fragmento, el documento explicó: “Cabe destacar que más del 90% de lo que el Estado destina a la Educación Superior está dirigido a salarios de quienes trabajan como docentes y nodocentes en las universidades. En estos últimos meses, el salario de las trabajadoras y trabajadores ha perdido 50 % respecto de la inflación. Este deterioro salarial se hermana con el del resto de sectores del mundo del trabajo. Ello lleva a retomar consignas de hace más de 20 años: ¡Ningún trabajador o trabajadora de las universidades nacionales por debajo de la línea de pobreza!”, reclamaron.

La exposición de la presidenta del movimiento estudiantil fue el cierre de la histórica jornada, que según cálculos de la UBA, movilizó sólo en la Ciudad de Buenos Aires a más de 800 mil personas. 

Finalmente, el último fragmento del mensaje consensuado hizo alusión al espíritu de la marcha: “Todos los problemas que tenemos se resuelven con más educación y Universidad pública, con más inversión en ciencia y tecnología. Queremos que nuestras instituciones sean el dispositivo que le permitan a la Argentina desandar las desigualdades estructurales y emprender la senda del desarrollo y la soberanía. La educación nos salva y nos hace libres. Convocamos a la sociedad Argentina a defenderla”, cerró Fernández De Piccoli.