LOS CINCO MINUTOS DEL ESPÍRITU SANTO

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LOS CINCO MINUTOS DEL ESPÍRITU SANTO💫

27 de Junio

Si alguna vez logramos quedarnos callados y serenos, dejando que el Espíritu Santo nos haga experimentar su amor, estaremos viviendo una preciosa experiencia mística. Cuando abandonamos nuestras resistencias y nos dejamos tomar por el Espíritu, él toca un centro amoroso donde el ser humano sólo puede depender, porque es una criatura; y lo más íntimo de su realidad es la dependencia, es recibir el ser y la vida, es beber de Dios. Veamos cómo expresan algunos místicos esta dependencia cuando llega a un alto grado de desarrollo:
«¡Oh cuán dichosa es esta alma que siente siempre a Dios descansando y reposando en su seno!… Dios está allí de ordinario como si descansara en un abrazo con la esposa, en la substancia de su alma, y ella lo siente muy bien y lo goza habitualmente… Él la absorbe profundísimamente en el Espíritu Santo, enamorándola con primor y delicadeza divina» (San Juan de la Cruz).
«Dios toma la voluntad, pero me parece que toma también el entendimiento, porque no discurre, sino que está ocupado sólo gozando de Dios como quien está mirando, y ve tanto que no sabe hacia dónde mirar» (Santa Teresa de Ávila).
«Se llega a trascender y traspasar no sólo este mundo sensible, sino también a sí mismo… Es necesario que se dejen todas las operaciones intelectuales, y que la punta del afecto se traslade toda a Dios y todo se transforme en Dios. Y ésta es la experiencia mística y secretísima, que nadie la conoce sino quien la recibe, y nadie la recibe sino quien la desea, y nadie la desea si el Espíritu Santo no lo inflama hasta la médula» (San Buenaventura).

PILDORAS DE FE🌾

En el atardecer de nuestra vida, nos aguarda el amor y la eternidad. Hoy es el momento de desearles a tus familiares difuntos lo que el mundo es incapaz de ofrecernos: ¡la paz y la felicidad para siempre! Fija tu mirada interior en la memoria de tus seres queridos que ya partieron, manteniendo la esperanza de que volverán a encontrarse unidos en el amor. Es difícil, pero no desfallezcas, toma nuevas fuerzas y confía, porque Dios ha dado a todos la promesa de la vida eterna: “Todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás” ¡Créelo!