Mayo, con inflación en baja por efecto prepagas y postergación del tarifazo: qué índice prevén expertos

0
96

Nuevas proyecciones de consultoras apuntan a un índice de 1 dígito para el mes pasado por bajas en la medicina privada y productos de la canasta básica

Mayo, con inflación en baja por efecto prepagas y postergación del tarifazo: qué índice prevén expertos

Las proyecciones de baja de inflaciónparecen ser más alentadoras que las previstas semanas atrás, ya que este martes diversos economistas privados publicaron nuevas estimaciones en las que midieron que abril llegó a un solo dígito solo, con un índice de los precios al consumidor (IPC) cercano al 8%. No solo eso: además, anticiparon que en mayo este número será aun inferior.

En concreto, el IPC medido por la Fundación Libertad y Progreso (LyP) arrojó un aumento de la inflación de 8,4% en abril, desacelerándose 2,6 puntos porcentuales respecto a la medición oficial de marzo (11%).

Por lo tanto, en los primeros cuatro meses del año el IPC acumula una suba de 64,4% y la variación interanual alcanza el 287,8%, similar al dato del mes anterior.

Por su parte, desde la consultora C&T, dirigida por Camilo Tiscornia y María Castiglioni Cotter, prevé un IPC para la región de Gran Buenos Aires (GBA) de un incremento mensual de 8,7% en abril, siguiendo la tendencia a la baja de meses previos. Por lo que la variación interanual fue de 298,1%.

«Como ha ocurrido en febrero y marzo, estimamos que la inflación a nivel nacional será menor que en GBA por el mayor impacto de las tarifas allí», estiman estos expertos

Desde la Fundación Libertad y Progreso acotan que la inflación núcleo marcó una «fuerte desaceleración» respecto al dato de marzo, llegando a 4,4%, por lo que habría alcanzado su menor variación mensual desde enero de 2022, según los datos oficiales. Por su parte, advierten que los precios regulados manifiestan una suba cercana al 18%.

«Es importante resaltar que la variación anual del IPC se ha estabilizado en torno al 290%, reflejando que las variaciones mensuales de 2024 son comparables a los mismos meses del 2023. De esta forma, el IPC de abril deja un arrastre de un punto porcentual para mayo, unos 0,8 puntos menos que en marzo», aclaran.

La inflación muestra señales de una baja mayor para mayo, donde algunos economistas esperan que puede llegar al 7% mensual.

La inflación muestra señales de una baja mayor para mayo, donde algunos economistas esperan que puede llegar al 7% mensual.

El rubro de mayor peso, alimentos y bebidas, subió 6,8% en abril, con gran predominancia de panificados, carnes y lácteos, destacan desde C&T.

Cabe recordar que en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el Banco Central a comienzos del cuarto mes del año, en el que encuestó a unos 37 economistas, las proyecciones de los expertos anticipaban una inflación para abril del 10,8%. Por lo que la baja terminaría siendo más notoria a lo esperado.

En paralelo, la economista Marina Dal Poggetto ya había proyectado un IPC en caída, especialmente luego de que las prepagas comenzaran a informar a sus afiliados una baja de entre el 22 y el 27% en las cuotas mensuales

«Sigue habiendo subas de precios pero no todas las semanas. Y de hecho, algunos caen. Por eso, estimamos que la inflación de abril estaría entre el 8% y el 9%, pero si finalmente no impacta la suba de las prepagas porque éstas retrotraen los aumentos, estará en el orden del 7%».

Inflación más baja para mayo

El dato positivo es que los economistas proyectan que en mayo la inflación será más baja que en abril.

«Nuestra proyección para el mes de mayo apunta a que el IPC registrará una variación en torno al 7%, con un IPC núcleo moviéndose en torno al 5% mensual. De esta forma, el índice de precios se está moviendo a una velocidad similar a la que sostenía durante la primera mitad del 2023″, resumen desde Fundación Libertad y Progreso.

Esta cifra marcaría una nueva baja respecto a las estimaciones del REM realizado a principios de abril, ya que en ese entonces se esperaba una inflación de 9% para mayo, por lo que ahora habría un descenso de unos dos puntos porcentuales en el quinto mes del año, por el esperado 7%.

En este contexto, tras la media sanción de la Ley Bases en Diputados, se conoció que el Gobierno postergó los aumentos en las tarifas de luz y gas previstos para mayo. El objetivo es mantener el sendero de desaceleración en la inflación, que ya en abril volverá a ser de un dígito según estiman las consultoras privadas.

A partir del 1 de mayo, estaba estipulado que se aplique el mecanismo de indexación mensual que definió la secretaría de Energía, de al menos 5%, para evitar un atraso en términos reales contra la inflación. Pero, el Gobierno decidió no aplicar esa actualización.

Para Valentín Gutiérrez, analista de LyP, señala que de los tres «gérmenes» que llevaron la inflación a estos niveles, el Gobierno atacó primero el financiamiento monetario al Tesoro, reduciendo el gasto público y, con ello, la necesidad de emitir pesos, dejando la base monetaria constante.

«Siguió luego con el sinceramiento de los regulados, que tenían en sí mismos el germen de la inflación reprimida, consecuencia de los controles de precios anteriores, los cuales que generaron excesos de demanda solo saldables con precios más altos», completa.

Para finalizar que, incluso, el impacto de frenar la emisión resultó ser «más fuerte», lo que permitió que el índice mantuviera la tendencia descendente en marzo con el aumento en tarifas y transporte.

«Finalmente, el germen restante es la caída de la demanda de dinero, la cual seguramente ya se está revirtiendo, pero a la que puede ponérsele una estaca con leyes que hagan firme el rumbo del país», concluye Gutiérrez.

La menor cantidad de pesos y la recesión económica impulsar a las empresas a bajar los precios de los productos y lanzar promociones para mantener los niveles de ventas.

La menor cantidad de pesos en los bolsillos y la recesión económica impulsar a las empresas a bajar precios de productos y lanzar promociones para mantener las ventas.

A ello agrega Eugenio Marí, Economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, que «no hay un nexo directo entre baja de la inflación y recesión. Esto se puede ver fácilmente viendo los últimos años de la historia argentina. Es que en el 2022 y 2023 el país transitó con caída en la actividad y en los salarios reales y, en el mismo período, la inflación se cuadruplicó».

Y finaliza: «Es más, los planes de estabilización que son creíbles, son expansivos. Justamente, este es uno de los principales desafíos que hoy tiene el Gobierno: lograr que su programa sea percibido como sostenible en el tiempo y que eso impulse la exteriorización de ahorros, el crédito y la inversión».

Precios de alimentos en baja

Parte de la baja de la inflación de abril y de las proyecciones de descenso para mayo se sostienen en la notoria recesión que genera que los precios de los alimentos y bebidas caigan de la mano de una agresiva política de promociones, ofertas y descuentos de los supermercados y otras cadenas para fomentar las ventas.

Este efecto fue confirmado por la consultora Focus Market, que releva 682 productos de diferentes marcas y presentaciones, para evaluar la variación de precios en la comparación interanual y mensual.

«La inflación en consumo masivo desacelera en abril al 0,2% debido a la variación de precios a un menor nivel en la categoría limpieza, que aumenta 0,9%, y cuidado personal con un derrumbe en promedio del 11,3%«, afirma Damián Di Pace, director de Focus Market.

Y agrega: «El aumento promedio de alimentos fue del 3% y bebidas del 1,4%. Ambas categorías básica ha disminuido su variación de precios al alza respecto de marzo».

«La variación de precios a la baja está encontrando un mix perfecto para que suceda esto en el mercado. Por una parte, hay una contracción monetaria porque la base monetaria sigue cayendo en términos reales. A su vez, el tipo de cambio mayorista se mantiene estable, generando una menor alza de los precios mayoristas respecto de los minoristas», enfatiza Di Pace.

Así, concluye que «este fenómeno macro viene acompañado del aspecto micro, que es caída de las ventas de consumo masivo del 5% en el mes de abril, junto a una pérdida de poder adquisitivo del ingreso de los argentinos que en los próximos meses deberá derivar mayor parte de su gasto corriente al pago de servicios respecto de la desaceleración de los precios en bienes de la economía».