domingo, abril 21

Gira deAlberto:los pro y los contra de visitar aPutin yXiJinping en este momento

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El viaje del mandatario argentino a las dos potencias distanciadas de Estados Unidos tiene lugar en medio de la negociación con el FMI. Analistas y ex embajadores destacan beneficios y complicaciones de la visita oficial.

Gira de Alberto: los pro y los contra de visitar a Putin y Xi Jinping en este momento


 El presidente Alberto Fernández arribó a Moscú en su primera escala de una gira por Rusia que se extenderá a China y que abre amplios interrogantes sobre las relaciones internacionales que busca desplegar la Argentina con dos oponentes claros de Estados Unidos en la geopolítica mundial precisamente en medio de las negociaciones con el FMI por la deuda.

Fernández mantendrá mañana una reunión con su par de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, con quién aspira a profundizar una alianza estratégica en el ámbito comercial, económico y de cooperación para la defensa y llevará un agradecimiento particular por haber colaborado con la Argentina en la entrega de vacunas Sputnik V contra el Covid-19.

En este contexto, la gira presidencial despunta visiones favorables y críticas al mismo tiempo según los analistas internacionales y ex embajadores consultados por El Cronista.

La foto oficial de la llegada de Fernández a Moscú 

El ex embajador argentino en Moscú Ricardo Lagorio consideró «muy relevante» el viaje para los intereses económicos de la Argentina ya que, remarcó, «hay una nutrida agenda que debe ser explotada al máximo». Si bien Lagorio dijo que no conocía los alcances de los acuerdos que se firmarán, opino que será un viaje de «mucho peso político» y aclaró que en el contexto actual de confrontación militar de Rusia con Ucrania «sería loable que el Presidente marque la necesidad de solucionar los conflictos por la vía pacífica sin meterse en una condena a Moscú».

A su vez, para el ex embajador en China durante el gobierno de Mauricio Macri, Diego Guelar, la visita a Beijing implicará la firma de «cartas de intención sujetas a decisiones de financiamiento muy difíciles de instrumentar en las actuales condiciones del país». Guelar destacó que los chinos tienen una «política de relaciones públicas que generan expectativas positivas al margen de su concreción posterior». Y recordó que muchos de los temas indicados como «prioritarios» tienen entre 10 y 15 años de reiteradas «cartas de intención» sin avances reales.

Jorge Malena, que es uno de los pocos argentinos especialistas en China, expresó que ve como favorables los acuerdos que se firmarán entre Fernández y Xi Jinping ya que pueden contribuir con lograr los objetivos económicos en esta etapa post negociación con el FMI en materia de desarrollo de infraestructura, facilitando el incremento de la producción destinada a exportar. Sin embargo, aclaró que lo que preocupa es que los proyectos de infraestructura contemplen principalmente el otorgamiento de crédito para la compra de insumos chinos. «Las obras deberían incluir el uso de mano de obra e insumos argentinos, la transferencia de tecnología», dijo Malena.

El Presidente junto Kicillof, uno de los dirigentes de la reducida comitiva

Por su parte, Mariano Caucino, ex embajador y también especialista en la política rusa, comentó que «un viaje presidencial a la segunda y la tercera potencia del mundo debería ser algo positivo». Aclaro que de pronto no es el mejor momento por las tensiones en la frontera con Ucrania que despertaron un serio enfrentamiento entre Moscú y Washington.

Respecto a China el diplomático destacó que es positivo que la Argentina fortalezca su relación comercial con la segunda superpotencia mundial a la vez que entendió que esa relación «no debe ser leída como una sustitución de los tradicionales vínculos con países occidentales». Así, Caucino remarcó que «hay que distinguir: China es una superpotencia económica que ha igualado o está a punto de igualar a EE.UU. en el plano de poder económico y tiene una economía complementaria con la argentina» .

Por último, al menos tres diplomáticos de carrera de la Cancillería Argentina que prefirieron hablar en reserva coincidieron ante El Cronista que «China y Rusia atraen a los kirchneristas por su ideología totalitaria» y alertaron que la visita a Moscú se da » en el momento menos oportuno.

F.EL CRONISTA