En Nueva Zelanda quieren implementar una semana laboral de cuatro días para reactivar la economía

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Jacinda Ardern sostuvo que la medida impulsaría el turismo interno, mientras que las fronteras siguen cerradas. Asimismo también podría ayudar los trabajadores a conciliar su vida laboral y personal.

Primer ministra Nueva Zelanda
En Nueva Zelanda quieren implementar una semana laboral de cuatro días para reactivar la economía.

La primera ministra de Nueva Zelanda ha sugerido, tras mantener una reunión con representantes del sector turístico del país, establecer una semana laboral de cuatro días para reactivar la economía tras el impacto del coronavirus.

Jacinda Ardern anunció esta propuesta mediante un directo en su cuenta de Facebook. El objetivo es impulsar el turismo interno, mientas las fronteras siguen cerradas, y ayudar a los trabajadores a conciliar su vida laboral y personal.

“He oído a muchas personas decir que deberíamos tener una semana laboral de cuatro días. Es un acuerdo que deben tomar entre empleador y empleado. Pero hemos aprendido mucho durante (la epidemia) de COVID-19, la flexibilidad de las personas que trabajan desde casa y la productividad que se puede sacar de eso”, ha comentado la ministra.

La primera ministra de Nueva Zelanda animó a los empresarios a pensar en los beneficios de la propuesta

Asimismo animó a sus ciudadanos a reflexionar sobre los beneficios de la medida. “Pensar si eso es algo que funcionaría para su lugar de trabajo porque ciertamente ayudaría al turismo en todo el país”. Arden, se convirtió en una figura muy popular luego de tomar las medidas necesarias para erradicar el coronavirus en su país y mantener una conversación con niños sobre la epidemia.

El sector turístico en Nueva Zelanda, al igual que en muchos otros países, es uno de los más perjudicados por el coronavirus. Desde el inicio de la crisis sanitaria registró cerca de 1.500 contagios y 21 víctimas mortales por COVID-19.

El debate en torno a la semana laboral de cuatro días no es nuevo. Microsoft la implantó durante un mes en Japón. En Finlandia también se especuló con una situación similar tras los tuits a favor, anteriores a entrar al Gobierno, de Sanna Marin, actual primera ministra del país.